Rojo y negro

El deseo y sus cimientos

  • José Antonio Marina indaga en la esencia humana

José Antonio Marina (Toledo, 1939) se autodenomina en sus libros un investigador cultural, una especie de detective privado. Y así, casi como un policía camuflado, vigila la sociedad y a sus protagonistas para indagar, y por tanto descubrir, la esencia, las causas y las consecuencias, del comportamiento humano. Y también del inhumano. En su último libro, Las arquitecturas del deseo. Una investigación sobre los placeres del espíritu, Marina dibuja con precisión y hondura los planos de un edificio tan gigantesco y apasionante como la propia vida.

José Antonio Marina, que en su condición de pedagogo y catedrático es autor de uno de los textos más consensuados y respetados de la incomprensiblemente polémica Educación para la Ciudadanía, presta una especial atención en su arquitectura a los cimientos de este edificio. Lo hace buscando sus materiales de construcción en los mejores proveedores, ya sean filósofos, psicólogos, sociólogos teólogos o hasta padres de la Iglesia. De unos se fía y de otros no. Y este matiz, vital para dar peso específico a cada cita, se aclara con una sinceridad que se agradece.

Con un lenguaje meridianamente claro, a veces intrincado, siempre brillante y no exento de humor, o al menos de cierta socarronería, José Antonio Marina trata de explicar qué se esconde detrás de los deseos, de los legítimos y los oscuros, cómo nacen, de donde proceden y cuales son los hilos invisibles que los manejan y que en muchas ocasiones convierten al ser humano en marioneta de una sociedad de consumo que, como recuerda en algún pasaje, ya no produce según la demanda, sino que crea objetos para venderlos aunque sean superfluos e innecesarios y para ello haya que inventarse su imprescindible utilidad. Es sólo una de las habitaciones de este edificio llamado deseo, de esta sociedad muchas veces entregada a placeres individuales que hacen peligrar el valor de la colectividad y de la construcción del mundo.

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