Las catacumbas del Beaterio se presentan en sociedad

  • La cripta de la Catedral Vieja acoge una charla que descubre este primer enclave subterráneo que será visitable desde mañana

Las historias y leyendas vividas bajo el suelo de Cádiz empiezan a salir a la luz, a explotarse turísticamente, al cobijo de la Cueva-catacumbas del Beaterio. Ayer se presentó en sociedad este singular enclave como un primer paso hacia la difusión del sistema de cloacas, contraminas, cuevas y catacumbas gaditanas, que desde mañana comienzan a descubrirse oficialmente, a hacerse visitables desde este rincón de la calle Valverde, número 3.

Su artífice, el espeleólogo Eugenio Belgrano, se introdujo en la historia reciente de este nuevo espacio que descubrió hace unos años y por el que apostó firmemente en esta aventura empresarial, como punto de partida de esta faceta oculta del pasado de la ciudad. Desde otro místico espacio que también yace bajo el suelo que pisamos, la cripta de la Torre del Sagrario de la Catedral Vieja, inició una charla coloquio en la que se acompañó del arquitecto Julio Malo de Molina y el profesor de Historia de la Universidad de Cádiz, Lázaro Lagóstena, en un acto que fue moderado por la periodista de Onda Cero, Carmen Paúl.

En su intervención Eugenio Belgrano recorrió la historia del beaterio de la mano de la suya propia. Una trayectoria profesional marcada por las vivencias de un niño que como tantos, descubrió las cuevas de María moco y otros refugios históricos cerrados como la de este antiguo panteón fundado en el siglo XVII (1633) por María José Isabel, cuyas dependencias han transformado su uso desde el siglo XVII y XVIII, hasta la actualidad, entre relatos de catacumbas, de la guerra, la postguerra y la propia masonería.

Así, entre retazos de una historia contada a pedazos al hilo de la poca información que arrojan las fuentes escritas y orales de este beaterio, también disertó sobre el proceso de limpieza y adecuación del espacio, del que se mostró un vídeo de muy corta duración. Un recorrido dividido en tres estancias, que abrirá al público desde mañana míercoles y hasta el sábado, en pases por hora, de 10.00 a 14.00 y de 17.00 a 19.00 horas.

"Este proyecto ha sido posible gracias a la ayuda totalmente desinteresada de muchas personas que me han apoyado desde el principio", explicaba ayer a Diario de Cádiz Eugenio Belgrano.

Entre ellos, el arquitecto Julio Malo de Molina, que se encargó de asesorar técnicamente a Belgrano, y que incidió durante la charla en el carácter simbólico de un espacio, "la cueva, como esa oquedad de la tierra donde el hombre se refugia cuando la tierra tiembla para seguir amádola. Donde acude para conspirar, refugiarse y morir", explica de estos lugares que considera "fascinantes". En concreto, el de la calle Valverde fue en sus orígenes un beaterio, que luego desaparece y sobre el que se construye otro edificio, el actual, comenta Malo de Molina.

De beaterio y catacumbas pasó a ser lugar de reunión de los caballeros de la orden de la Rosacruz, "una secta que provienen de los templarios y que se llegan a asociar a la masonería", comenta. De hecho, en uno de los muros puede verse un dibujo masónico que actualmente están descifrando los expertos pero que parece estar asociado a los rosacruces.

"Es importante la labor de Belgrano en la recuperación de las cuevas de Cádiz, una ciudad llena de cuevas y contraminas", puntualiza del potente "sistema defensivo realizado por los ingenieros militares, que están muy bien conservadas y a mucha profundidad". Algunas, recuerda, se podían visitar, pero cerraron por motivos de seguridad, "porque se colaban maleantes y niños que incluso se perdían dentro".

La Cueva catacumbas del Beaterio destapa así el fascinante entramado subterráneo de Cádiz, a través de este rincón "único", en cuanto a la potente historia sin explorar que encierra. Un proceso que llevaría "a tomar conciencia de cara a su catalogación y protección". De hecho, Eugenio Belgrano ha explicado que sería el primer punto de un proyecto futuro, un recorrido que permitiría explorar 2 kilómetros de túneles y zonas para el abastecimiento de agua como aljibes en varios tramos de la ciudad, del casco histórico a Puerta Tierra.

Las entradas se pusieron a la venta ayer al precio especial de 4 euros. El recorrido dura unos 40 minutos, e incluye una proyección. Para más información en la web, catacaumbasdelbeaterio.com.

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