"Tengo muy buen oído para freír pescado"

  • El actor y cantante se mete en los fogones de la Fonda de Utopía para presentar el plato Atún y Chocolate, además de adelantar las canciones de su nuevo disco

Él manda. Pablo Carbonell vuelve loco a nuestro fotógrafo. "Mira tú te pones allí, yo me pongo aquí (...) Vente para acá...". El cantante, actor y director corretea por el Hotel Playa jugando con la cámara, inventando poses que aliña con su sonrisa de niño travieso. Divirtiéndose. Divirtiéndonos. Inquieto y espontáneo, el showman se sienta unos minutos para conversar, a su estilo, sobre su nuevo disco, que adelantará esta noche en la Fonda de Utopía, donde presentará el plato Atún y Chocolate, salido de los fogones del rincón benalupense.

-'Enhorabuena', así llama a su disco, ¿por qué se congratula?

-Es que la portada la ocupa una fotografía de mis padres de hace 49 años cuando salen de la iglesia después de casarse. Se miran con mucha alegría y, entonces, había que buscar un título para esa imagen. Y, por detrás, lleva una foto mía con cara bastante triste. Las dos fotos me parecen antagónicas pero una es la consecuencia de la otra: La felicidad de mis padres y el tremendo disgusto de tener un hijo como yo.

-¿Qué dijeron sus padres cuando les propuso incluir esta foto?

-Que les tengo que pagar dinero por derechos de imagen.

-Defíname el disco.

-Es, modestamente, la renovación del pop español. La música deja de ser aburrida e incluso el concepto de canción cambia. Ya no estamos hablando de melodías sino de espectacularidad. Modestamente.

-Estas palabras denotan el trasfondo de su personalidad.

-Sí claro, una egomanía desmedida. (Ríe) No, es un disco lúdico. Yo me divierto haciendo este tipo de cosas. Pero también busco una reflexión. No es un disco de Los Inhumanos, no es todo el mundo a botar y a atarse la corbata en la cabeza. No. Es un disco reflexivo, filosófico, irónico, bien grabado, bien musicado y bien cantado, por raro que parezca. Tiene muchas capas. El disco me parece serio y me descojono. Por cierto, estoy presentando un disco que no he terminado.

-Yo estoy preguntando por un disco que no he escuchado.

-Vaya dos.

-Pues sí, ¿dónde lo grabó?

-En La Muela, en el estudio de mi primo Eloy Sánchez Gijón. El disco es muy gaditano. Desde luego en las letras he procurado afilar y afinar. Es un homenaje al castellano, como Pasapalabra, pero en disco.

-Hay títulos que me inquietan, 'Sevillanas globales', por ejemplo.

-Son unas sevillanas que no hablan de Sevilla sino de Estambul, del puente de Brooklyn... Es una broma contra la capitalidad mundial de Sevilla aunque espero no ofender a nadie. El éxito de estas sevillanas sería que las disfrutaran en la Feria de Abril, de lo cual no tengo mucha esperanza. La intención de las sevillanas, ejecutadas por Los Delinqüentes, puede ser demoledora pero la intención primera es que hablando de otros sitios consigues que el compás de las sevillanas se puedan escuchar en distintos lugares. Otra lectura dice que aquí estamos luchando contra el ombliguismo sevillano, que es un hecho palmario. ¿Denunciable o no? No sé.

-¿Y 'Soy masón'?

-Sobre la masonería podemos hablar mucho. La cruzada contra la masonería de Fernando VII nos ha provocado este atraso y este cuadro comatoso-provinciano. No sé quién es peor, los masones o la iglesia católica. Católica radical. No, simplemente es un puro juego. He creado un monstruo que dice que es masón y la gente se descojona.

-¿Es un reto sacar un disco tal como está la cosa?

-Yo soy un tipo que trabaja ahora mismo en Hospital Central, que le llaman para hacer películas, y un poco creo que lo hacen porque, en parte, no lo necesito. Cuando un tipo necesita comer nadie le da un bocadillo, pero si un tipo se quiere tomar una cerveza sí encontrará a alguien que lo acompañe. Yo con mis conciertitos y mis disquitos tengo una cierta tranquilidad porque tengo la necesidad expresiva, las espaldas cubiertas y puedo trabajar otras cosas con una patente de loco.

-Bueno, ¿cuándo sale?

-Ah, pues ni idea. Está en fase de masterización. Es que de repente me doy cuenta que quiero remezclar o cambiar cosas. En realidad a mí, modestamente otra vez, se me ha dado muy bien el escenario pero se me ha dado muy mal grabar.

-Y ahora en Utopía descubrimos su pasión por la cocina.

-Me meteré entre fogones para presentar (también títulos de las nuevas canciones) El kalimotxo de mamá, Campos de fresas de Lepe y Atún y Chocolate. Y es una pena que no le haya podido dedicar más tiempo porque dime si no estaría bienChipirón soy masón. Coges un chipirón, le haces un grabado a fuego a la capucha como si fuera el gorro del Papa y luego los tentáculos como si fuera la barba. Es como si te comieras al gran maestre de una logia.

-Y, ¿qué tal el Atún y Chocolate?

-Es un plato muy recomendable. El atún tiene grasas saludables. Y el chocolate es rico en magnesio, que relaja y tonifica a la vez.

-¿Qué tal cocinero es?

-Me distraen mucho los sofritos y ver cómo la comida cambia de color. Antes pintaba y ahora mi paleta son las sartenes. Además, al tío que cocina lo dejan en paz cuando los amigos se juntan en casa.

-¿Cuál es su plato estrella?

-Clavo el gazpacho. Me sale genial. Y el pescado frito. Tengo muy buen oído para freír pescado.

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