Poemario El autor granadino entrega, a punto de cumplir los 50 años, su libro más personal y autobiográfico

'Vista cansada' o el ajuste de cuentas de Luis García Montero

  • El sello Visor publica este ejercicio de memoria que es, también, un canto a la vida, la historia y la literatura

Soltar amarras, enfrentarse sin temor al amplio mundo de la memoria y quemar las naves son operaciones que en sucesivas ocasiones modifican la vida y, por ende, la labor literaria. Prepararse para cumplir los 50 -razón por la que ha decidido titular su último libro con el revelador título de Vista Cansada- es para Luis García Montero inmejorable ocasión de recordar, repasar y juzgar el significado del paso del tiempo y del paso de la historia de España. Durante estos años el escritor ha conformado el cuerpo de su obra y la estatura de su persona. Entre los beneficios de ese transcurso, uno ha sido la posibilidad de contemplar su país desde la distancia y, por lo mismo, paradójicamente, sentirlo más próximo. Un sentimiento encontrado de aproximación y fuga que le permite situarse en una envidiable posición para ajustar y rendir cuentas con la realidad de una época.

Inseparables en este libro de Luis García Montero la historia personal y la historia de España, el autor va con esas dos manos entresacando del olvido al niño "que se iba por las ramas" en la escuela; al adolescente de los domingos de fútbol y de los padres Escolapios; al joven universitario que se enfrenta a la política, al amor o a los primeros versos; al hombre que mira a sus hijos dormidos (Un hijo es el segundo país donde nacemos); al más adulto y profesional, que puede ya regalar a su madre aquel merecido viaje a París; al hombre de la estabilidad afectiva (Aniversario 2004 y La legitimidad del sol nevado); al de los viajes compartidos, ciudades y maletas extraviadas; al amigo de los amigos memorables (Alberti, Gil de Biedma, Ángel González). Así se erigen las imágenes más cálidas de toda una biografía, dispuestas ordenadamente en estas páginas con el fin de conferir sentido al futuro. Pero, el poeta no puede separar sus sentimientos íntimos de la transformación de una sociedad que ha pasado de la pobreza a la pasión por el consumo, de la dictadura a la democracia, pero que en el camino ha dejado parte de la autoridad sobre su destino, parte de su dignidad (Morelia) en el barro de esa ideología neoliberal que todo lo infama (Democracia dos).

Quizás sea este Vista cansada el libro más personal y autobiográfico de Luis García Montero. Un libro sin altares a la nostalgia, sin concesiones al puritanismo crítico. Un libro que enaltece la vida, la historia y la literatura. Poesía para usar y guardar y volver a usar. Poesía en su tono más claro y tranquilo -recuerda al de Habitaciones separadas-. Poesía nítida, pero nitidez no como concepto opuesto a lirismo. Porque, como en el verso de Juan Ramón -todos sus fondos son líricos -risa o pena-, no olvida el poeta el lenguaje poético ni deja de lado su voz personal, ni arrincona sus reductos subjetivos. Vista cansada tiene muchos matices: los que aporta el tiempo, la edad, la amistad, el discurso amoroso, la política, la utilidad de la poesía, los recuerdos ya decantados. Para Heidegger pensar es recordar. Pero recordar es algo distinto de un fugaz hacerse presente algo del pasado. El recuerdo medita sobre lo que nos atañe. Hace García Montero en esta obra una meditación "moral" para reivindicar "una conciencia individual en un tiempo en el que se tiende a la eliminación de la conciencia individual". Lo peor -dice en uno de los poemas-/ no es perder la memoria,/ sino que mi pasado/ no se acuerde de mí.

La fuerza de Vista cansada consiste, por esa razón, en una crítica extremadamente perspicaz de recuerdos y olvidos, del alma humana, de la moral y la poesía. A través de la misma, demuestra el poeta que el pensamiento poético no se realiza fuera de la vida, como si los poetas mirasen de lejos el mundo y su evolución, sino que este pensamiento se baña en la vida y expresa la vida cuando -es el caso- no está falsificado.

En definitiva, un libro que nos hace sentir porque lo que dice llega a los lectores que sienten que eso que leen tiene algo que ver con ellos, que siendo algo conocido es también insólito, porque lo conocido, lo corriente, esta historia revivida, contiene ciertos factores imponderables que sólo la poesía de Luis García Montero puede mostrar con sentida y contundente claridad.

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