Serrat y Sabina, con todas las letras

  • El escritor gaditano Luis García Gil publica un diccionario donde vincula, a través de diferentes conceptos, a los dos cantautores · La pasión, el rigor y el espíritu lúdico inspiran esta obra

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Amistad. César Vallejo. Montevideo. Posguerra. Putas. Copla. Dogas. Andalucía. García Márquez. Flamenco. Carnaval. Exilio... Herramientas para definir, para explorar, para coincidir y para enfrentar. Herramientas de la A a la Z con las que juega Luis García Gil para componer el puzzle de dos obras, de dos vidas. Serrat y Sabina. A vista de pájaro. Con este sugerente título el escritor gaditano sobrevuela las biografías de los señeros cantautores con la intención de "explicarlos de un modo original", asegura. A través de un diccionario.

"En Francia, sobre todo, existen obras con este concepto de diccionario para explicar a cantautores o en libros de cine", argumenta el también autor de la obra Serrat. Cantares y huellas que, de hecho, ya tenía este formato de diccionario en mente "desde hace tiempo" para explicar la obra del catalán. "Después surgió la gira de Dos Pájaros de un Tiro y creí interesante realizar el proyecto con los dos artistas. De hecho, este libro no tendría sentido sin ese punto de partida que es la gira conjunta y el proyecto actual de la Orquesta del Titanic", puntualiza.

Serrat y Sabina. A vista de pájaro, publicado por T&B Ediciones, narra "lo que los une y lo que los separa", define su autor que huye, quizás, de la visión "más analítica" del cancionero que realizó sobre Serrat y donde aborda "otros temas diferentes que no aparecen en libros anteriores". "Hay entradas a conceptos lúdicos que no he introducido en otras obras como, por ejemplo, el fútbol. Conceptos más livianos pero que te ayudan a situar a los dos personajes. Realmente, en este libro se mezcla lo trascendente con lo lúdico: Fútbol, dios, amor, muerte, sexo...", enumera.

El autor es consciente de la "subjetividad" en la elección de los términos que conforman la obra y que definen a los protagonistas. "Es una especie de juego para el lector en forma de diccionario apasionado. Por tanto, si otra persona se hubiera enfrentado a este trabajo, seguramente, hubiera escogido otros términos diferentes. Yo solo puedo decir que está basado en una investigación de los cantautores, a los que sigo desde siempre, y que, aunque no es un libro tan analítico está hecho con rigor", argumenta.

De esta forma, acercarse a los universos líricos y musicales de Joan Manuel Serrat y Joaquín Sabina resulta ágil y cómodo de la mano de García Gil. Con el formato de un diccionario, la obra se deja tomar y dejar al antojo del lector. Tiene miles de lecturas, multitud de maneras de abordarlo. Todo a gusto del lector. Así, podemos pasar de conocer la influencia de Andalucía en los artistas (quizás, sorprendentemente, más notable en Serrat que en el andaluz cuyo campamento base creativo está en Madrid) a la influencia del exilio físico y creativo (la estancia de Sabina en Londres, el periplo latinoamericano de Serrat).

Otras definiciones reseñables son aquellas que utilizan las palabras como parte del universo de los artistas. "Palabras como trapero, enagua o visillo definen, en cierta manera, a Serrat, son palabras, digamos, serratianas, que vienen de la posguerra de ese universo bucólico, utópico que él recrea, mientras que en Sabina encontramos desde zaguán a heroína. Sabina utiliza un lenguaje más mordaz, más impúdico, que también hace referencia a la época y al contexto que le toca vivir", decide.

Universos diferentes pero también lugares comunes. Quizás este contraste es lo que más llama la atención de la obra. Serrat el "idealista", el de "la infancia perdida como patria", "lírico", que bebe "de la poesía tradicional". Sabina que abraza "el rock", "la canalla", "afiliado a la jerga", el mundo irónico y nuevo que abre La Mandrágora, el "macarra", si se quiere. "Pero, por encima de todo, creo que lo que más los une es la manera de entender la canción de autor", valora.

"Para los dos es importante el mensaje pero, además, el lenguaje que utilizan para transmitirlo, con altura poética", analiza el escritor. Así, no es extraño que en este diccionario esté salpicado de nombres de poetas. De César Vallejo "sin el que no se puede entender a Sabina" al "Miguel Hernández y Machado" cantados por Serrat. "También fue muy positiva, a nivel personal, la influencia que sobre Sabina ejercen los poetas. Luis García Montero, Benjamín Prado... Le aportan, lo equilibran", narra el gaditano.

García Gil no olvida mencionar algunos de los colaboradores que le han acompañado a la hora de armar este diccionario. Desde el investigador Javier Osuna, imprescindible en la entrada de Carnaval donde se enumeran las primeras coplas que tomaron la música de Serrat y de Sabina; el archivo fotográfico de Juan Miguel Morales que ilustra la obra; el investigador Cristian Masello, que relaciona a los cantautores con Argentina; Deneck Inzunza, que habla de la conexión de ambos con México; Manuel Anoro, pintor amigo de Serrat, que habla sobre la amistad y Olga Román, la voz melódica que acompaña a Sabina y que colabora con un texto.

Serrat y Sabina. A vista de pájaro se presentará el próximo 29 de noviembre en Madrid, en FNAC y también en Cádiz en fechas aún por concretar.

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