El coraje de 'La librería' de Isabel Coixet inaugura la SeminciExpertos internacionales aseguran que Pablo Neruda no murió de cáncer

  • La última película de la directora catalana se encargó de abrir ayer la 62 Semana Internacional de Cine de Valladolid Desde 2011, sigue abierta una causa judicial para dictaminar si el escritor murió envenado

La perseverancia y el coraje son las cualidades que encarna la protagonista de la última película de Isabel Coixet, La librería, que ayer levantó el telón de la 62 Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci), en una edición marcada por la mayor presencia femenina de toda su historia.

Una trama basada en el libro homónimo de la escritora inglesa Penélope Fitzgerald ha sido la seleccionada por el festival para inaugurar una edición que pretende dar "el poder a las mujeres", tal y como ha destacado hoy el director de la Seminci, Javier Angulo, momentos antes de dar la palabra a los protagonistas de este primer pase del festival.

Un "empoderamiento" del género femenino en el mundo del cine que ayer Coixet también ha reivindicado, pues, aunque "no todas las mujeres son genios, sí que tenemos derecho a ser mediocres", ha dicho la directora catalana, quien también ha asegurado que no sabe si un mundo más igualitario sería "mejor o peor", pero "sí sería más justo".

Precisamente estas máximas son las que lleva a la pantalla la actriz británica Emily Mortimer, quien encarna la piel de una mujer, Florence Green, en el ecuador de su vida, que decide tomar las riendas de su futuro y se aventura a regentar una librería en un pequeño pueblo inglés (Hardborough), sueño que compartía con su difunto marido.

Sin embargo, "al igual que en mundo real", la señora Green pronto descubrirá que "el mundo no es normal" y que siempre hay "argumentos para amargarse la vida, aunque en eso consiste vivir, en levantarse y seguir", ha reflexionado Isabel Coixet, quien ha reconocido que desde que este proyecto llegó a sus manos, no ha podido evitar ver reflejada su vida en la protagonista de su película.

Pero estos pasos firmes y decididos de la protagonista encaminados a abrir la librería no contarán con el beneplácito de toda la población local, en especial con el de una aristócrata local a la que da vida Patricia Clarkson, lo que sitúa a la protagonista en una encrucijada donde a muy pocos puede llamar amigos.

Entre ellos se encuentra el señor Brundish, encarnado por Bill Nighy, un sensible e introspectivo amante de la literatura que defiende el coraje de la librera, una profesión que el actor ha reivindicado de manera ferviente, reconociendo que leer es una de sus "pasiones".

Sobre la presencia del actor inglés, quien anteriormente interpretó a Davy Jones en la saga Piratas del Caribe, Coixet ha reconocido que contar con él es el "sueño húmedo de cualquier director", un actor capaz de interpretar "hasta a una silla" que esconde en su mirada un "mundo turbulento y que resume el prototipo de carácter inglés".

Precisamente este modo de ser de los ingleses, caracterizado por la contención de los sentimientos, es el que inunda toda la película y los pasos de cada uno de los protagonistas de este film y más enmarcados en el contexto social de la Inglaterra que acababa de salir de la Segunda Guerra Mundial.

Con esta coproducción española y británica, Isabel Coixet sube un telón de la Seminci que ella misma bajó hace dos años con su película Nadie quiere la noche, esta vez, con una historia que pretende que dé "la vuelta al mundo" y que "pronto" llegará a los festivales europeos, aunque ella misma ha precisado que "el estreno mundial se ha producido en Valladolid", una ciudad que "siempre" ha mostrado "todo su cariño" con la directora, quien volvió a precisar que nunca ha dejado de sentirse "barcelonesa, catalana, española y europea", en referencia a la situación en Cataluña, sobre la que se mostró "agotada": "Es muy difícil vivir en una sociedad con tal grado de incertidumbre", aseguró.

El poeta chileno Pablo Neruda, fallecido el 23 septiembre de 1973, no murió de cáncer de próstata, a pesar de que padecía esta enfermedad, determinó ayer un equipo internacional de expertos y peritos reunido en Santiago.

"La caquexia está descartada. Eso está claro", manifestó el juez especial Mario Carroza, quien investiga las causas del fallecimiento del Nobel de Literatura 1971, tras reunirse con el panel de peritos, que sin embargo aún desconocen la causa específica del deceso.

El equipo de expertos informó de que el poeta, opositor al golpe militar que encabezó el general Augusto Pinochet del 11 de septiembre de 1973, no murió a causa de una caquexia provocada por el cáncer que sufría, como aparece en su certificado de defunción.

El juez Carroza señaló que las conclusiones del equipo apuntan a un asunto que fundamentalmente "tiene relación con una nueva toxina, que a su vez requiere de otros estudios que nos permitirán tener una conclusión definitiva".

El médico forense español Aurelio Luna dijo a los periodistas que lo que es "rotundamente cierto" es que el certificado de muerte no refleja la realidad del fallecimiento y aseguró que, si todo va bien, en el plazo de un año se tendrá una respuesta concreta y clara a los estudios de genómica bacteriana.

Desde el pasado martes, 16 especialistas de España, Estados Unidos, Dinamarca, Canadá, Francia y Chile comparten estudios y análisis en la capital chilena.

El Nobel de Literatura murió en una clínica de Santiago el 23 de septiembre de 1973, pocos días después del golpe de Estado que derrocó al gobierno de Salvador Allende. Desde 2011 está abierta una investigación judicial para aclarar si murió a causa del cáncer de próstata que padecía o fue envenenado por agentes de la dictadura de Pinochet.

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