Dinamización Varios colegios de la provincia acudirán al CAS hasta el próximo 9 de marzo.

Historias animadas de ayer a hoy

  • La exposición 'Historias bajo el mar' da comienzo a sus visitas guiadas. La compañía Animarte se encarga de dramatizar datos y anécdotas de la muestra sobre fondos marinos a los alumnos de Primaria

Muchas veces, los padres darían lo que fuera por ver a sus hijos en el lugar en el que se encuentran en este momento: en galeras. Se colocan, obedientes, en los extremos de una cubierta de barco trazada en el suelo. El capitán -con uniforme de principios del XIX- y un espontáneo contramaestre les ordenan ir a estribor. Y todos ellos -maestros incluidos- caminan felizmente hacia proa. Un par de órdenes más y el caos es idéntico al de un patio de colegio.

"Y esto mismo fue -explica el capitán, con aire de suficiencia- lo que ocurrió en Trafalgar".

Los críos ríen ante una afirmación que tiene mucho de verdad: gran parte de la tripulación fue reclutada entre hombres que jamás habían pisado un barco.

Dos grupos de alumnos de sexto del colegio Tierno Galván en Chiclana fueron los encargados de inaugurar, ayer por la mañana, las visitas guiadas de Animarte. El grupo de teatro se encarga de traducir la información de Historias bajo el mar, la exposición que actualmente se muestra en el Centro de Arqueología Subacuática, a lenguaje infantil. Algo que los profesores agradecen: a pesar de ser un tema interesante, temían que los alumnos pasaran por delante de paneles y vitrinas sin darse cuenta de nada: "Al saber que los de Animarte iban a estar presentes -comenta Antonia, una de las profesoras- dimos por sentado que se iban a enterar. Ya los habíamos visto en alguna ocasión y sabíamos que gustarían".

Los dos primeros grupos acaban de empezar a estudiar Historia. De manera oficial, su incursión en la asignatura ha llegado sólo a la época romana. Pero a todos les han hablado antes de la naturaleza y funciones del CAS: "Pero vaya -comenta Agustín, otro docente- que muchos se creían que lo que iban a ver era un acuario".

"¿Por qué existe este centro? -pregunta Javier, vestido de arqueólogo documentalista a mitad de la visita-. Porque, si nosotros estamos pescando, y encontramos unas monedas o un zapato, no podemos quedárnoslos. Si no lo llevamos a sitios como éste, no podríamos averiguar muchas de las cosas que contamos aquí".

Recalcan, a lo largo de toda la visita, la gran cantidad de pecios y restos que salpican la costa gaditana -se sabe de 638 embarcaciones hundidas-. "Aquí enfrente -comentan- en las aguas de la Caleta existían un templo dedicado a Astarté. Y en Sancti Petri estaba el de Melkart... también muy cerca de Sancti Petri se dio la batalla de Trafalgar".

"Primero, hablamos con los técnicos del Centro para que nos explicaran todo detalladamente -comenta Javier, uno de los integrantes de Animarte-. Y después seleccionamos lo que consideramos más llamativo, como el doble naufragio del Bucentaure o el caso del San Francisco Javier".

No les ha hecho falta, sin embargo, ponerse a discurrir excesivamente: "Como ocurre tantas veces -indica Javier-, la realidad es la mejor guionista".

Encontramos, por ejemplo, la historia de Marcos del Puerto que, acosado al mismo tiempo por los ingleses y por una especie de fiebre numantina, decidió prender fuego a su navío para impedir que el enemigo se hiciera con el cargamento de plata -el enemigo se hizo con los pocos supervivientes, que terminaron chivando la llegada de una carga aún mayor-. O la del naufragio del Reina Regente. Su único testigo vivo fue un perro rescatado por un barco inglés. Al chucho no le debía convencer aquello a vivir en un país de gatos porque, en cuanto arribaron a Sanlúcar, saltó a tierra y se fue andando hacia su casa. O la pasmada anécdota del teniente Posada Torres, que prefirió casarse a embarcarse y salvó así el pellejo.

El propio Marcos del Puerto aparece junto al arqueólogo que interpreta Javier, además de un estrafalario inventor del XVIII y algún que otro participante en la batalla de Trafalgar.

La visita se inicia recreando a los primeros navegantes a partir de los restos encontrados: exvotos al dios Melkart en Sancti Petri - "¿Hay alguna Carmen por aquí? Pues lo que hacían entonces era muy parecido"- o con la monedas de un marino romano que, aunque pobre, recorrió toda Europa -como bien nos delata su tesoro-.

"A partir del XVII -explican, a mitad del recorrido- se conservan más libros y documentos y existen registros de las entradas y salidas de barcos".

Los restos e historias que llegan de la época de Trafalgar son los que más sorprenden: se descubre que el reloj de arena se utilizaba para medir la velocidad de la nave, cómo se hacía un torniquete o por qué disponían de cerdos y vacas a bordo.

Hasta el 9 de marzo, Animarte realizará cuatro sesiones semanales de una hora de duración a grupos de alumnos de Primaria. Lunes, miércoles y jueves serán los técnicos del CAS quienes expliquen a los alumnos de Secundaria lo que esconden las mareas.

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