El FIT celebra su continuidad en Madrid el año del Bicentenario y los recortes

  • La XXVII edición del Festival Iberoamericano de Teatro se presentó un año más en el Ministerio de Cultura · El director del INAEM ensalzó el encuentro como referente de la continuidad de la cultura en España

El espíritu festivo y lúdico es inherente al Festival Iberoamericano de Teatro. Pese a estos tiempos convulsos, de recortes y desaliento que nos invade, el certamen lucha contra viento y marea -gracias al esfuerzo de las administraciones- hasta posicionarse nuevamente entre los grandes eventos culturales del panorama iberoamericano y nacional, el año en que Cádiz celebra el Bicentenario y su papel como Capital Iberoamericana de la Cultura.

Así se puso ayer de manifiesto en la tradicional presentación del Festival en Madrid, en el salón de columnas del INAEM, donde un año más -desde hace 27- fue acogido calurosamente por los medios de comunicación nacionales y numerosas personalidades y amigos que se acercaron a conocer de primera mano los actos programados. Entre ellos, el que fuera director del FIT desde 1986 hasta 1992, Juan Margallo, uno de los incondicionales de esta cita en la que también estuvieron presentes Inmaculada Corcho, directora del Museo ABC; Manuela Lema, de la Embajada de México; Cristina del Moral, de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID); Joaquín Solana, de la desaparecida librería teatral La Avispa; Carlos Bernal, de la Revista Actores; la subdirectora del INAEM, Cristina Santolaria, o Ismael Peña, cuya colección de títeres ha sido adquirida por el Ayuntamiento de Cádiz para el Museo del Títere, entre otros.

Frente al numeroso público hablaron de las excelencias del encuentro internacional la alcaldesa de la ciudad, Teófila Martínez, acompañada del concejal de Cultura, Antonio Castillo; el director general del INAEM, Miguel Ángel Recio, el secretario de Estado de Cultura, José María Lassalle, y el propio director del FIT, Pepe Bablé, que, un octubre más, desgranó el extenso programa de esta cita anual que se celebrará en Cádiz del 16 al 27 de octubre, y cuya cartelería y revistas lucían recién llegadas de la imprenta por toda la sala, bajo la imagen del cartel del mexicano Diego Pombo.

En su intervención Bablé hizo referencia a un festival que "sigue trabajando por la integración iberoamericana a través de las artes escénicas" y que garantizará el "diálogo entre el teatro español y latinoamericano" desde las salas, calles y plazas de la ciudad, a los que, por cierto, se suman este año los espacios del Teatro del Títere y el templete del Parque Genovés.

A lo largo y ancho de los mismos actuarán ante el público gaditano y visitante un total de 31 grupos (20 latinoamericanos y 11 españoles), procedentes de 14 países latinoamericanos y que escenificarán un total de 32 espectáculos, 9 pertenecientes al teatro de calle, 4 de danza, 1 de música, y el resto de teatro de sala, ofertándose un total 47 representaciones en los 12 días que ocupa el festival. Figuran entre los actos las tres producciones que serán estrenos absolutos, Atentamente, para Doña Josefa, de Argentina; Todo cerca, también argentina, y Acciones sobre la fuerza de la debilidad, de México. También se disfrutará de trabajos de nueva escritura (Querida mamá, El autor intelectual o Vacío); versiones de textos universales (Su excelencia Ricardo III, Donde hay agravios no hay celos); de baile y cante flamenco (Metáfora); la música de 34 puñaladas; de danza teatro (Correr fado, La petite voiture), así como las numerosas iniciativas que se pondrán en marcha de forma paralela.

Un programa que ha sido posible gracias al esfuerzo y colaboración de las distintas administraciones volcadas en su celebración, esgrimió el director del INAEM, Miguel Ángel Recio, que hizo las veces de maestro de ceremonias. "La actividad cultural en este país no se para", dijo. "La cultura, en general, y el teatro, en particular, es un elemento de comunicación y para la reflexión", y ahora es el momento de "hacerlo juntos en un escenario como Cádiz".

Teófila Martínez agradeció el apoyo que desde hace 14 años el FIT encuentra en el INAEM, auspiciando la puesta en marcha de un evento de calidad, en el que concurre "lo más actual de la escena iberoamericana".

La alcaldesa defendió el papel histórico de una ciudad como Cádiz como anfitriona y punto de acceso de las nuevas y avanzadas corrientes culturales. Y en esto tiene mucho que decir el Festival Iberoamericano como referente y plataforma de intercambio, "gracias al esfuerzo de las compañías y autoridades iberoamericanas que vienen, pese a este pesimismo que nos embarga a todos desde hace varios años". Martínez apostó por la continuidad de este evento que convierte a Cádiz en un gran escenario festivo, y por el que seguirán haciendo "una apuesta contundente".

El secretario de Estado de Cultura, José María Lassalle, también incidió en la puesta en marcha del FIT como la "fórmula de combatir el pesimismo". "Se trata de poner sobre la mesa un programa como éste que cumple 27 años", añadió. Un programa referente de cómo "la cultura sigue en funcionamiento porque las administraciones que son responsables de su gestión siguen programando lo mejor que puede, en esta difícil coyuntura".

Un escenario complicado en el que sigue actuando el FIT, con una partida de 746.144 euros, sufragada principalmente por el INAEM -que de cara a 2013 ha reajustado su aportación en un 20%, según informó Miguel Ángel Recio-, el propio Ayuntamiento de Cádiz, la Junta de Andalucía o la Diputación de Cádiz, entre otros. Un espacio para el encuentro, Cádiz, el FIT, en el que se siguen mirando las artes escénicas a uno y otro lado del Atlántico.

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