Experimentación e intención en Alejandro Hermann

  • El artista austriaco nacido en Buenos Aires inaugura hoy en los Claustros de la Diputación la muestra 'Simbiosis del ayer a hoy', que se podrá ver hasta marzo

 Los ojos de los niños-monjes parecen espejos. Casi te puedes reflejar en ellos. Alejandro Hermann maneja la figuración con excelencia. Los ojos que miran, la luz sobre las cabezas, Venecia en tres trazos perfectamente reconocible, la catedral de Cádiz desde el mar... Pero es su camino hacia la abstracción lo que más sorprende de Simbiosis del ayer a hoy, la muestra que hasta el próximo día 4 de marzo se puede visitar en los Claustros de Exposiciones de la Diputación de Cádiz. Un camino que va desde la serie Pigmentos hasta las últimas maderas. Un camino trenzado de experimentación y de intención donde el artista crece, bebe, sueña y nos sorprende.

Las palabras iniciales de la diputada de Cultura, Pilar Pintor, acertaron con la descripción de lo que veríamos minutos después en un paseo por los Claustros. "La obra de Hermann es singular, peculiar e interesante. El artista tiene una sólida formación académica en la que nunca se desvincula de lo figurativo pero que camina hacia lo abstracto", formulaba la delegada que presentó ayer a los medios de comunicación la muestra junto con el artista de nacionalidad austriaca pero que nació en Buenos Aires y que reside en Marbella desde hace 30 años.

Hermann, también presente en la presentación, quedó satisfecho con el montaje de las 45 piezas que conforman la muestra compuesta por "obras de dos épocas diferentes", explicó. "Una primera época, la de los niños-monjes, donde mi filosofía se enfocaba a llevar el dibujo y la expresión al máximo potencial" junto con "trabajos más experimentales con pigmentos  y, a partir de ahí, otras obras que surgen de la simbiosis de mezclar ambas cosas".

De esta forma,  en un primer vistazo por la exposición nos topamos con las imágenes de estos pequeños lamas donde, en unas piezas, destaca el detallismo de los retratos y, en otras, el contraste de la figuración con elementos añadidos como telas o la importancia del color en obras como las siluetas. Estos retratos están insertados en fondos de técnicas mixtas y, a medida que avanzamos, podemos comprobar la influencia de sus trabajos posteriores con la abstracción, que enriquecen las obras. Silueta roja, Silueta lila o Mirada II son algunos de los títulos.

"Las texturas, los colores, la luz" son los principales intereses del artista que expone "por primera vez en Cádiz". Así, sus obras, principalmente de gran formato, presentan fondos interesantes, con multitud de formas y maneras conseguidas "a través de la experimentación con diferentes materiales", relata.

"Así como existen estudios para la figuración, no hay para la abstracción", decide Hermann que valora sus primeras obras de la serie Pigmentos como esos estudios, ese primer acercamiento, a la abstracción que lleva a su máxima expresión en las 13 tablas que componen su última producción. 

En esta investigación de pigmentos el artista trató "de purificar lo que sobraba para dejar el corazón" que lo que le interesaba. Así tenemos obras diáfanas, suaves donde mandan los tonos pastel junto con piezas donde el ocre enmarca detalles en rojo, negro y verde que utiliza "para equilibrar el cuadro", como en las piezas de Serie A que se pueden contemplar con los primeros estudios de manera separada en una de las salas del Palacio Provincial.

Pero hasta en esta senda de la abstracción, Hermann incluye algún elemento figurativo que se ofrece como un asidero para el espectador. En algunos lienzos tenemos una esfera, en otros la silueta de  una ciudad, algún personaje... Apoyos a la propia historia que surge dentro de la abstracción como en Gandhi, donde el pintor plasma una evocación de su arraigado mundo espiritual. Y es que Hermann es, además, un contador de historias que utiliza sus materiales a la manera que un escritor tomaría un bolígrafo. 

 Así, las tablas se erigen como esas simbiosis perfecta del origen y del destino. Tablas con su propia historia pues eran los soportes que siempre han estado presentes en el estudio del artista y de las que se ha servido como apoyo para realizar otras obras. "Un día me di cuenta de que estaban ahí, de que me hablaban, que podían contar algo. Así que he trabajado con ellas pero dejando esas marcas de otros trabajos, agujeros, líneas de pintar otros cuadros...". Nuevas creaciones soportadas por los cimientos de antiguas historias. Una rehabilitación de la emoción respetuosa con la memoria.

l Palacio Provincial. Inauguración: 20.00 horas. Hasta el 4 de marzo. De lunes a viernes de 11.00 a 14.00 horas y de 18.00 a 21.00 horas. Sábados, domingos y festivos, de 12.00 a 14.00 horas.

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