Dibujos y reflexiones de Chanivet

  • El artista regresa a sus orígenes con la muestra 'Mapas debajo de la mesa', que se exhibe en la Casa de Iberoamérica

Debajo de la mesa de José Antonio Chanivet hay mucho que remover. Desde el dibujo de sus orígenes, al que regresa para reinventarse, pasando por bocetos inconclusos que ahora exhibe ya finiquitados, sin dejar atrás las investigación y nuevas técnicas que anda explorando ante un inspirador horizonte artístico siempre rodeado de reflexiones. Son los Mapas debajo de la mesa, que hasta el próximo 4 de septiembre pueden verse en la sala Blas de Lezo de la Casa de Iberoamérica.

Un total de 23 piezas en gran formato en blanco y negro y dibujadas a carboncillo son testigos de este proceso también integrado por obras de un proyecto anterior, Carne adobada, en alusión al proceso "educativo de uno mismo, pues con el tiempo, los años y la educación, somos como la carne, que se adoba o se enmascara entre nuevos sabores", explica sobre esta metáfora.

El principio de esta carrera empezó precisamente con su producción en blanco y negro, cuando trabajaba intensamente la fotografía digital allá por los años 90, en un contexto en que muy pocos en la provincia lo hacían, "y ahora recupero estos inicios en blanco y negro desde el dibujo, alejándome de las tecnologías". Una técnica en la que se ha sentido muy cómodo, de la que se ha impregnado e incluso pringado, pues el carboncillo mancha. "Ha sido un gesto puramente instintivo porque yo boceto mucho, hago mucho digital, ha sido fundamental en mi carrera y ahora un poco cansado del tema he recuperado esta técnica que tanto me gustaba".

También recoge elementos desechados en algún momento de su trayectoria, desde antiguos bocetos que no fueron desarrollados y que ahora se han convertido en obra nueva, pasando por iconografía no utilizada que conforman nuevas escenografías complementarias. "Eran los moldes del cacharro, lo contrario, lo que nunca hice, lo que nunca mostré, lo que uno no pone por el motivo que sea. Y ahora vi la oportunidad de retomarlo, de meter todos estos elementos en la coctelera y mezclarlos", asevera el artista. Por eso, ahora que los ha reciclado ofrece una idea más global de su trabajo, "de lo que había pintado antes, lo que me ha influido", asevera.

De este modo, a la vez que se acoge a sus orígenes, también se ha cobijado en su propia evolución, "como puede verse en la influencia de la fotografía digital, porque también influyen las cosas que no haces".

Objetos, ideas, formatos, técnicas retomadas con la idea siempre de reflexionar e incluso crear de tensión. "Son obras con tensión narrativa, me gusta que se espere algo, incluso de un elemento quieto", afirma sobre una praxis que considera "el principio del arte contemporáneo". En su obra, particularmente, lo borda con textos de Paco Leal, que juntos o por separado, consigue reforzar esta tensión que induce a la lectura que cada uno quiera hacer. Sobre una plato lleno de espinas de pescados, un televisor en un salón, un cuchillo sobre un plato, un escaparate con maniquíes de niños o una escena con elementos aislados de boxeo... La mesa está servida del imaginario de José Antonio Chanivet, que ya anda investigando nuevos caminos precisamente a raíz de retomar uno de los primeros, el dibujo. "Me he encontrado con un material con muchas opciones para seguir investigando". Por ejemplo, el dibujo en fibra de vidrio, cuyos bocetos adelantará en una muestra que inaugura próximamente en La Chanca (Conil). Son los nuevos dibujos y reflexiones de Chanivet.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios