Bernal, el arte de pintar con la boca

Hace 19 años que Carmen Bernal nació de nuevo. Un conductor la atropelló y la dejó tetrapléjica, postrándola durante meses en una cama del hospital Puerta del Mar. Es aquí, en las sesiones de terapia, donde comienza su afición por el arte. "Una vez que tuve fuerzas, me esforcé en aprender a hacerlo todo con la boca, para ser más autónoma", comenta Carmen emocionada, que no olvida aquella etapa y continúa diciendo: "La primera vez que a alguien se le ocurrió que podía pintar me dieron un bolígrafo, pero aquello me parecía demasiado rígido para poderlo manejar y por eso comencé con los pinceles". Pronto se convirtió en el ejemplo de los internos más pequeños, que "durante las clases del maestro Javier solían decirme que de mayores querían pintar como yo", cuenta la artista divertida.

Esta terapia ocupacional ha terminado convirtiéndose en una vocación que le ha hecho merecedora del Gran Premio del Jurado de la Academia Europea de las Artes de París y la ha llevado a colgar sus cuadros en el Instituto de la Mujer de Cádiz "y hasta en la casa de Teofila Martínez", añade orgullosa esta barbateña.

Los temas más recurrentes en su obra son el desnudo, el retrato y sobre todo los paisajes, que han sido la piedra angular de su desarrollo artístico desde el principio. "Uno de los motivos que me animo a seguir luchando fue ver a mis hijos y el otro, la naturaleza", afirma Carmen, quien en plena recuperación encontraba la paz pintando los paisajes que veía desde la ventana.

Actualmente es becaria de la Asociación de Pintores con la Boca y el Pie (APBP), la cual reúne a artistas con alguna minusvalía física que buscan la independencia económica a través de la comercialización de su obra. Quizás por este motivo las felicitaciones navideñas de la APBP se han convertido en las más populares de estas fechas, después de las de Unicef.

Bernal Benítez ha manifestado su agradecimiento a la organización, "que no sólo me financia los materiales que necesito para pintar, sino que me ha ayudado a liberarme de muchos miedos, como el de sentirme una carga", confiesa esta pintora, que ha aprovechado para denunciar la situación de precariedad económica que viven los discapacitados: "Si no fuera porque la APBP me ha dado la oportunidad de exponer y vender mis cuadros, no podría mantenerme con la pensión de 200 euros que nos pasa el Gobierno".

Mañana es el Día Internacional de las Personas con Discapacidad, que este año se centra en el derecho a un trabajo digno y en las habilidades de esta bolsa de talentos marginada. Carmen Bernal es sólo un ejemplo del afán de superación y la genialidad de muchos miembros de este colectivo, que aún no han sido descubiertos.

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