Los separatistas abjasos aprovechan la debilidad georgiana y el apoyo ruso

  • Las fuerzas abjasas y rusascastigan con artillería, cohetes y aviación las posiciones en Kodori, un estrecho paso hacia casi el 15% del territorio abjaso que los independentistas jamás lograron conquistar

Las autoridades separatistas abjasas pretenden aprovechar la difícil situación de Georgia y el apoyo de Rusia, a fin de apoderarse del desfiladero de Kodori, habitado por georgianos, y del distrito georgiano de Zugdidi, en el sureste. Por segundo día consecutivo, las fuerzas abjasas y rusas, según reconocen los propios separatistas, castigan con artillería, cohetes y aviación las posiciones en Kodori, un estrecho paso hacia casi el 15 por ciento del territorio abjaso que los independentistas jamás lograron conquistar.

Según algunas fuentes georgianas, también hubo varios intentos infructuosos de asalto. "La operación en Kodori continuará hasta que las fuerzas georgianas sean expulsadas", declaró el mando separatista. A lo largo de toda la guerra de secesión en Abjasia, de 1992 a 1995, las fuerzas abjasas, apoyadas por la aviación y unidades regulares rusas, no lograron vencer la resistencia de los montañeses de Kodori.

Ahora, cuando Georgia se ve enfrascada en el conflicto con Rusia por la también región separatista de Osetia del Sur, las autoridades abjasas decidieron que ha llegado el momento de apoderarse del último territorio de Abjasia que sigue fiel a Tiflis y donde está el "Gobierno abjaso" que Georgia considera legítimo.

En conversación telefónica con Efe, Merab Kishmaria, ministro abjaso de Defensa, admitió que es una "operación conjunta" con las tropas rusas, pero se negó a precisar si se trata de "cascos azules" o fuerzas regulares. El subjefe del Estado Mayor de Rusia, general Anatoli Nagovitsin, afirmó, sin embargo, que Rusia "no piensa iniciar la escalada de la situación" y aseguró que "actualmente (las fuerzas rusas) no realizan operaciones militares" en la zona. "Los fuerzas de mantenimiento de la paz (integradas sólo por efectivos rusos) cumplen con éxito su misión", añadió.

Entre tanto, las tropas abjasas violaron abiertamente los acuerdos tripartitos que establecen una franja de seguridad y se atrincheraron a lo largo del río Inguri, en la frontera suroriental, mientras la aviación bombardeó el colindante distrito georgiano de Zugdidi. El presidente del Parlamento de Georgia, David Bakradze, advirtió en Tiflis de que "en las próximas horas los militares rusos se proponen atacar Zugdidi" y, en nombre del dirigente del país, llamó a la resistencia popular.

La separatista Abjasia anunció hoy que no se detendrá ante la frontera de Georgia e "impondrá orden" en Zugdidi. "El objetivo de la operación es imponer el orden en la zona de responsabilidad de las fuerzas de paz, tanto en territorio de Abjasia como de Georgia", declaró a la prensa el presidente abjaso, Serguéi Bagapsh, que esta mañana decretó la movilización general de reservistas. Manifestó la decisión de "excluir en el futuro las interminables provocaciones, envío de grupos de sabotaje y de diversos presuntos grupos guerrilleros georgianos".

En vísperas de la operación, Abjasia anunció la construcción en las zonas fronterizas de "campos de filtración", presuntamente para el "torrente de refugiados" que huyen de las regiones georgianas adyacentes. El líder separatista abjaso excluyó tajantemente toda posibilidad de diálogo con los actuales dirigentes de Georgia.

El presidente de Abjasia, que incluso antes que los Balcanes fue escenario de limpiezas étnicas totales contra los georgianos y donde los combatientes separatistas llegaron a jugar al fútbol con las cabezas de georgianos decapitados, calificó a los dirigentes de Tiflis de "criminales de guerra que deben ser juzgados".

Junto con ellos, dijo, deberán comparecer ante los tribunales "aquellos que armaron a Georgia", en alusión a los dirigentes de Estados Unidos, Israel, varios países europeos y Ucrania.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios