El Vaticano transmite a Raúl Castro su preocupación por los presos en Cuba

  • La Iglesia matiza que el problema de los reclusos "no es político sino humanitario" · El líder del Movimiento Cristiano lamenta que Bertone refleje una "impresión de complacencia" con la dictadura

El secretario de Estado del Vaticano, cardenal Tarcisio Bertone, expresó al nuevo presidente de Cuba, Raúl Castro, la preocupación de la Iglesia católica por los presos de la isla y sus familiares, al tiempo que le deseó éxitos en sus responsabilidades.

"En el máximo respeto de la soberanía del país y sus ciudadanos, he expresado al presidente Raúl Castro la preocupación de la Iglesia para con los presos y sus familiares", expresó Bertone en una declaración que leyó en el aeropuerto de La Habana antes de concluir su visita.

El prelado dijo que deseó a Castro "éxitos" en su "misión al servicio de su país" y que desea ver en su visita "un nuevo impulso en el camino de las relaciones entre la Iglesia y el Gobierno de Cuba".

"Estas relaciones serán siempre desafiantes, pero también llenas de oportunidades para promover el bien común de los cubanos", aseguró Bertone, que fue criticado por dirigentes de la oposición interna por no recibirlos y por mostrarse demasiado cercano al Gobierno dictatorial.

Bertone dijo el lunes que esperaba un encuentro "de claridad, de sinceridad, de intercambio", con el nuevo mandatario, elegido por el Parlamento el pasado domingo en reemplazo de su hermano mayor Fidel, quien renunció por razones de salud.

El secretario de Estado del Vaticano recalcó además que solicitó al Gobierno cubano que se permita asistir espiritualmente de forma permanente a "los presos de cada tipología" y agregó que "para nosotros no es un problema político, es un problema humanitario".

Los sacerdotes ya tienen acceso a las cárceles de forma regular, pero la Iglesia católica aspira a poder mantener capellanes permanentes en las prisiones, lo que hasta ahora no se permite a ninguna confesión religiosa.

Recordó el cardenal que el pasado fin de semana, en la ciudad de Santa Clara, inauguró un "bello y expresivo monumento" en honor del papa Juan Pablo II, fruto de la "colaboración entre la Iglesia y las autoridades civiles".

El ministro de Relaciones Exteriores, Felipe Pérez Roque, despidió en el aeropuerto al enviado especial del Vaticano, el primer dignatario extranjero que se reunió con Raúl Castro desde su toma de posesión el domingo.

El canciller pidió a Bertone trasladar al papa Benedicto XVI el "sentimiento de respeto" de su Gobierno y agradeció "la forma en que ha levantado la voz en favor de la independencia y soberanía de Cuba" y sus palabras en favor del levantamiento del bloqueo económico de Estados Unidos contra este país.

"Quisiera asegurar que seguiremos trabajando para impulsar las relaciones, la comunicación, el diálogo con la Santa Sede y la Iglesia de Cuba", añadió el ministro.

En las conversaciones estuvieron presentes los vicepresidentes cubanos Carlos Lage y Esteban Lazo; el ministro Pérez Roque y la jefa de la Oficina de Atención a los Asuntos Religiosos del Comité Central del Partido Comunista, Caridad Diego Bello.

La agenda de seis días del número dos del Vaticano lo llevó a visitar a varias ciudades de Cuba, en conmemoración de la visita que hace diez años realizó a la isla el papa Juan Pablo II.

Fue su tercera visita a Cuba, pues ya estuvo en 2001, cuando era secretario de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe (Santo Oficio), y en 2005, como cardenal arzobispo de Génova.

Sin embargo, el opositor cubano Oswaldo Payá, líder del Movimiento Cristiano Liberación (MCL), lamentó ayer que Bertone haya dado una "impresión de complacencia" con el Gobierno del país que "no es justa" con el pueblo y la Iglesia de la isla.

"La impresión de complacencia no es justa con el pueblo cubano y con la Iglesia cubana, y no hay porqué dejar de decir que en Cuba hay prisioneros políticos, que están presos por defender la verdad y los derechos humanos", dijo Payá tras confirmar que no le había sido posible reunirse con Bertone, a pesar de que lo había solicitado.

Payá, premio Sajarov del Parlamento Europeo en 2002, indicó que "en Cuba hay un pequeño colectivo que en todos estos años ha sufrido la persecución pero que se han mantenido con firmeza".

Lamentó que en algunos actos organizados para Bertone hubiera un "control represivo", como en la conferencia del cardenal del lunes en la Universidad en La Habana, donde "desalojaron a los jóvenes de los parques cercanos" y hubo "control del acceso".

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