Miles de palestinos dan el último adiós a su poeta nacional Darwish

  • Mahmud Darwish, el "poeta de la resistencia" que redactó la Declaración de Independencia Palestina, es enterrado en Ramala en el funeral más multitudinario desde el de Yaser Arafat

Miles de palestinos dieron hoy en la ciudad cisjordana de Ramala el último adiós a su poeta nacional, Mahmud Darwish, en el funeral más multitudinario desde el que tuvo Yaser Arafat, en el 2004.

Los restos de Darwish, fallecido el pasado sábado en una clínica de Houston (EEUU) tras una operación a corazón abierto, llegaron esta mañana a la capital jordana, Ammán, para después ser trasladados en helicóptero a la Muqata, la sede presidencial palestina, en Ramala. Allí, donde se alza el mausoleo al histórico rais Arafat, el féretro de Darwish fue objeto de un recibimiento oficial generalmente reservado a jefes de Estado en el que el presidente palestino, Mahmud Abás, lo calificó de "maestro de la palabra y la sabiduría".

Familiares del literato, líderes religiosos y políticos e intelectuales, entre ellos el ex jefe del Gobierno francés y amante de la lírica Dominique de Villepin, asistieron al acto. Posteriormente, miles de personas formaron el cortejo fúnebre por las calles de Ramala, decoradas con enseñas palestinas y cárteles con versos e imágenes del poeta palestino más traducido y galardonado en vida.

Tras pasar por la plaza central de la ciudad, Al-Manara, el féretro llegó al Palacio Cultural, junto al cual fue dado sepultura con 21 disparos al aire. El Palacio Cultural, el mayor centro de espectáculos de Gaza y Cisjordania y donde él recitó su obra el pasado mes de julio, se llama desde ahora Palacio Cultural Darwish. Las fuerzas de seguridad tuvieron que contener a la multitud que se agolpaba para ver el ataúd, cubierto con la bandera palestina.

El cuerpo sin vida de Darwish reposa en una fosa rodeada de césped, palmeras y pequeños olivos que enseguida quedó cubierta por coronas de flores. El entierro, en el que apenas se vieron banderas partidistas, fue un reflejo de la acuciante necesidad del pueblo palestino de aferrarse a un símbolo respetado por todos en momentos de odio entre facciones. Por ello, tanto Hamás como Al-Fatah y los demás movimientos palestinos han mostrado su pesar por el fallecimiento de quien el primer ministro Salam Fayad definió como "poeta de la tierra y la vida, símbolo de la identidad nacional palestina y de la cultura humana".

Fayad luchaba esta tarde por contener las lágrimas, sentado en las escaleras del Palacio Cultural, mientras esperaba al ataúd rodeado de curiosos. Otros lloraban abiertamente o rezaban en medio del tumulto para ver o sacar una foto a la fosa con los restos del escritor. Esta unanimidad entre los palestinos en torno a la figura de Darwish se debe a que fue mucho más que un simple escritor político, sino "su poeta", el que mejor logró plasmar con palabras la añoranza de la tierra perdida y el orgullo ante la ocupación israelí.

Su obra y compromiso político estuvieron marcados por su exilio forzado de Palestina con apenas siete años de edad. Darwish nació en 1941 en Al-Birwa, un poblado de la Galilea que su familia se vio obligada a abandonar tras la creación del Estado de Israel. "Vengo de allá y tengo recuerdos / Nacidos como mortales somos, tengo una madre / y una casa con muchas ventanas / tengo hermanos, amigos / y la celda de una prisión con una fría ventana", comienza uno de sus textos más famosos.

Al igual que éste, poemas como Documento de identidad o Estado de sitio son hoy una suerte de himnos literarios palestinos conocidos y apreciados a lo largo y ancho del mundo árabe. "Fue el poeta del exilio y los refugiados, cuyo lenguaje universal de dislocación y alienación será escuchado en el discurso -político y poético- durante muchos años", subrayó en un comunicado la directora de la agencia de la ONU de ayuda a los refugiados palestinos (UNRWA), Karen AbuZayd.

En 1988, Darwish redactó la llamada Declaración de Independencia Palestina, lo que le valió, junto con su obra en defensa de la libertad y de su tierra, el sobrenombre de "poeta de la resistencia". Publicó más de veinte libros de poesía y cinco de prosa, pero -como diría Gabriel Celaya- también tomó "partido hasta mancharse" y fue varias veces encarcelado en Israel por su actividad política. Formó parte del comité ejecutivo de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) hasta que renunció al cargo en protesta por la firma de los acuerdos de Oslo, en 1993.

Hoy, partidarios y detractores de este acuerdo se despedían juntos de Mahmud Darwish, que descansa donde siempre quiso, en Palestina.

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