Francia se echa atrás en la imposición de sanciones a Rusia

  • La UE descarta penalizar a Moscú en la cumbre del lunes en Bruselas por su intervención en Georgia · Tiflis rompe las relaciones diplomáticas con el Kremlin

La Unión Europea (UE) no adoptará sanciones contra Rusia por el conflicto en Georgia en su cumbre extraordinaria del próximo lunes, indicaron ayer fuentes del Elíseo a la emisora France Info.

"No ha llegado la hora de las sanciones", hizo saber ayer la Presidencia de Francia y de turno de la UE, agregaron la fuentes.

Los líderes de los Veintisiete, que asistirán el lunes en Bruselas a la reunión extraordinaria convocada por el presidente francés y de turno de la Unión Europea, Nicolas Sarkozy, insistirán en que el acuerdo de alto el fuego, de seis puntos, debe cumplirse en su totalidad.

Sarkozy, que medió ese acuerdo el pasado 12 de agosto, firmado por Rusia y Georgia, insistió hace dos días en que las tropas rusas deben retirarse sin demora a sus posiciones en Georgia.

El reconocimiento, por Rusia, de la independencia de las regiones separatistas georgianas de Abjasia y Osetia del Sur fue condenado con firmeza por la UE, EEUU y otros países occidentales.

La Casa Blanca hizo saber, sin embargo, que es "prematuro" por ahora contemplar sanciones estadounidenses contra Rusia.

Ayer, el ministro francés de Exteriores, Bernard Kouchner, indicó que "algunos países (europeos) propondrán sanciones pero otros las rechazarán", y recalcó que Francia no las propondrá.

A su juicio, lo más importante para la Unión Europea es mostrar su "unidad" ante Rusia.

Los embajadores de los países de la UE, reunidos ayer en Bruselas para preparar la cumbre del lunes, coincidieron en que las acciones de Rusia en la crisis son inaceptables y deben tener consecuencias en las relaciones con Europa, pero en ningún momento hablaron de imponer sanciones.

Por su parte, la canciller alemana, Angela Merkel, dijo ayer que los resultados de la cumbre sobre el conflicto entre Georgia y Rusia dependerán de forma "decisiva" de si Rusia cumple el plan de seis puntos acordado para solucionar la crisis, informó ayer un portavoz gubernamental en Berlín.

El portavoz dijo que los europeos estiman que Rusia no está acatando el plan porque mantiene puestos de control en territorio georgiano y sigue presente con tropas en la ciudad portuaria de Poti. Además, el ministro del Exterior alemán, Frank-Walter Steinmeier, se manifestó contrario a imponer sanciones a Rusia.

En declaraciones al diario Frankfurter Allgemeinen Zeitung, el responsable de Exterior advirtió que "aún en esta situación política grave hay que hacer primar el sentido común. Seguiremos siendo vecinos de Rusia y nos interesa recuperar una relación normal".

El Gobierno de Tiflis, por su parte, ordenó al Ministerio de Exteriores romper las relaciones con Moscú, conforme a la resolución de el jueves del Parlamento, que considera a las provincias separatistas como "territorios ocupados" por Rusia, informó el jefe adjunto de la diplomacia georgiana, Grigol Vashadze.

"Se ha tomado la decisión definitiva. En el ministerio hemos recibido la orden y romperemos las relaciones con la Federación de Rusia", explicó.

Precisó que hoy Tiflis sacará a todos sus diplomáticos de Moscú, con lo que modificará su decisión anterior de reducir el personal de su embajada a sólo dos funcionarios de los más de 30 que había anteriormente.

"Esta decisión no significa que se suspenden definitivamente los contactos entre los ministerios de Asuntos Exteriores de ambos estados. Tales contactos serán posibles en territorio de terceros países", matizó el diplomático.

En Moscú, nada más conocerse la decisión de Tiflis, el portavoz del Ministerio de Exteriores, Andréi Nesterenko, declaró lamentar la decisión de Georgia.

"La ruptura de las relaciones no es elección de Rusia y toda la responsabilidad por ello recaerá sobre Georgia", indicó el diplomático ruso, quien añadió que restablecer los vínculos requerirá "considerables esfuerzos".

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios