El primer miércoles de Rajoy

MAÑANA miércoles, el líder de la oposición, Mariano Rajoy, preguntará en el pleno del Congreso de los Diputados al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, si está entre sus prioridades "resolver el problema del agua en España". Aprovechando que el Ejecutivo socialista ha tenido que aprobar un minitrasvase del Ebro para abastecer de agua al área metropolitana de Barcelona, el presidente del PP defenderá el Plan Hidrológico Nacional (PHN) de Aznar, que incluía el trasvase de agua del Ebro a tierras levantinas y almerienses, y subrayará que su derogación obedecía sólo a intereses electoralistas del PSOE en Aragón y Cataluña.

En cualquier caso, este primer mano a mano entre Rajoy y Zapatero servirá también para calibrar el estado de forma del líder de la oposición, que se vio sorprendido el domingo con la deserción de la presidenta de los populares vascos, María San Gil, de la ponencia política del PP -la integraba junto a José Manuel Soria, de Canarias, y Alicia Sánchez Camacho, de Cataluña- de cara al próximo congreso nacional por "diferencias de criterio fundamentales". La espantada de esta emblemática dirigente popular ha provocado el revuelo más importante en las filas conservadoras, por encima incluso del adiós a la política de Zaplana y la renuncia de Ángel Acebes a la secretaría general.

Numerosos dirigentes, entre los que destacan Esperanza Aguirre, Ángel Acebes, Ana Botella, Juan Costa, Ruiz Gallardón, Miguel Sanz y la alcaldesa de Lizartza, han expresado su apoyo a San Gil. El portavoz de Exteriores del Grupo Popular, Gustavo de Arístegui, que está jugando las bazas propias y las de la presidenta de la Comunidad de Madrid, fue más allá y anunció que está dispuesto a firmar una enmienda a la totalidad a la ponencia política si no hay "una reflexión seria".

Sabedor de que la crisis interna que vive el PP no debe ser perturbada, Zapatero optó ayer por no valorar la situación interna de los populares con un toque sarcástico: "Pasan tantas cosas que cualquier opinión puede ser desmentida al día siguiente".

Aunque entre los diputados del PP aumenta la creencia de que ahora la tarea de oposición pasa sólo por intentar fijar posiciones y esperar a ver si el congreso nacional resuelve los problemas de liderazgo y de línea política, la nueva dirección del Grupo Popular en el Congreso llevará a la sesión de control asuntos de actualidad, transmitiendo, en este sentido, máxima normalidad parlamentaria. Así, además de la guerra del agua con la que debuta Rajoy, el secuestro del Playa de Bakio, la crisis del aceite de girasol, el nombramiento de David Taguas como presidente de la Seopan y el atasco judicial serán objeto de interpelación por parte de diputados populares. Asimismo, en el pleno de hoy, el Grupo Popular defenderá una proposición no de ley sobre medidas para garantizar el principio de igualdad, en línea con otras similares planteadas en la pasada legislatura a propósito de la polémica lingüística en Cataluña y el País Vasco. Con una exposición de motivos impecable desde el punto de vista jurídico pero, eso sí, carente de la visceralidad que le imprimía Zaplana, Sáenz de Santamaría y los suyos han elegido esta iniciativa para acallar al ala más conservadora del PP y a los medios afines.

Hoy también se votará en el pleno una proposición no de ley del PSOE sobre el voto ciudadano en la elección de senadores.

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