Zapatero afirma que la crisis del PP es "un jeroglífico sin solución"

  • El presidente del Gobierno asegura que su adversario "lleva más de cuatro años analizando su derrota" y contrapone su imagen a la unidad que exhibe el PSOE

José Luis Rodríguez Zapatero tiene pasado, y ayer se encontró con el que va algo más allá del que le hace rezumar con orgullo su sentimiento leonés. El presidente del Gobierno se desplazó más al sur, hasta Extremadura, para recalar en Alange (Badajoz), el municipio natal de su abuelo militar, fusilado durante la Guerra Civil por haberse mantenido fiel a la República. El capitán Lozano redactó un testamento con un deseo para la España que él ya no vería: "Un ansia infinita de paz, el amor al bien y el mejoramiento social de los humildes".

En numerosas ocasiones, Zapatero aseguró que ha convertido el deseo de su abuelo el capitán en uno de sus lemas de cabecera, y éste pudo ser uno de los factores que le llevaron ayer a garantizar su compromiso de que avanzará en los derechos sociales.

Lo hizo en la romería organizada por los socialistas extremeños para celebrar la victoria en las urnas del pasado 9 de marzo y que, debido a la persistente lluvia, convirtió la finca La Arguijuela en un mar de paraguas de todos los colores. Allí, entre encinas, Zapatero recibió un árbol muy especial, el genealógico, que recoge la presencia de su familia en Alange durante trescientos años, desde 1700 al año 2000.

Pero la emotividad no fue impedimento para que Zapatero aparcara la política y dejara de lado la crisis por la que atraviesa su máximo rival. En un mitin ante más de 7.000 personas, Zapatero presentó a su partido como la única formación que en estos momentos se ocupa y debate "de los problemas y las soluciones de los españoles y de España", y contrarrestó esa imagen de unidad con la del PP que, según calificó, se encuentra en un "jeroglífico que no tiene solución". No cejó en las críticas al rival: "Resulta que hay unos que quieren que el PP siga la misma política y se cambie de líder, y otros quieren que haya una política distinta y que siga el mismo líder. Es un jeroglífico que no tiene solución, ya lo veréis", remachó.

Por ello, vaticinó que, en su próximo Congreso, el PP debatirá sobre sus problemas internos, y, en el suyo, tan sólo dos semanas después, el PSOE lo hará sobre los problemas de los españoles y las soluciones necesarias.

Zapatero recordó que "hay que saber por qué se ganan y hay que saber por qué se pierden" las elecciones. "No nos corresponde a nosotros pensar ni analizar por qué han perdido otros, que lo analicen ellos, que ya llevan así más de cuatro años y les va a quedar tiempo para analizarlo", agregó. No obstante, puntualizó que el PP representa a "un número muy importante de votantes y de españoles" y "sabe y debe saber que tiene la mano tendida del Gobierno para llegar a acuerdos de Estado para lograr el diálogo y el entendimiento en aquello que nos une, que es España".

Asimismo, el jefe del Ejecutivo dijo esperar que en esta legislatura PP y PSOE no debatan sobre terrorismo. "Espero que en esta próxima etapa, porque han podido comprobar que es un camino inútil y negativo, nunca más debatamos sobre quiénes están más firmemente contra ETA", dijo.

También se refirió al PP el presidente extremeño, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, que en el mismo mitin aseguró que hay un enfrentamiento entre los que quieren un partido "moderno" y aquellos que pretenden "darle una patada al tablero" porque "piensan que aquí siempre gana el mejor".

"Me entra la risa. Como socialista -continuó- quiero una oposición lo más débil posible, y mi partido lo más fuerte", pero como como demócrata dijo vivir "seriamente preocupado" por su rival, ya que "puede haber tentaciones que no quiero para mi país".

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