Un tal Patxi, entre otras cosas

La política es, entre otras cosas, el arte de no dar puntada sin hilo, lo que se traduce, entre otras cosas, en retorcer los argumentos para acomodarlos a las propias necesidades de manera que el tramposo pueda hacerse pasar por virtuoso, que es, entre otras cosas, lo que está haciendo el PNV, entre otros.

Sí, tramposo. Porque ha metido la mano en el baúl de los (peores) recuerdos para darle en la cara a Zapatero con las conversaciones que se desarrollaron en el santuario de Loyola en octubre de 2006 entre delegaciones del PSE, PNV y Batasuna. Un momentazo en el que se rozó la gloria del fin de la violencia etarra con la punta de los dedos, según narraron algunos de los asistentes, y que nada tiene que ver con el actual, puesto que, entre otras cosas, el llamado proceso de paz entonces se tambaleaba y ahora yace sepultado, entre otras cosas, bajo cinco nuevos asesinatos. Los otros dos actores en liza culpan del drama al maximalismo de Batasuna y ahora hacen interpretaciones con más aguja que hilo de lo que se coció en los fogones del monasterio jesuita: lo que para el PNV llegaba casi al final de la escalera al ser un principio de acuerdo en toda regla, se redujo según el PSOE a un borrador embrionario que no pasó del primer peldaño y que ahora esgrime torticeramente el PNV.

El caso es que el lehendakari vuelve a la carga soberanista en vísperas de su novena reunión con Zapatero en Madrid. Como siempre, con el fracaso en la mochila para escenficar ese diálogo de sordos en el que la pelota rebota contra la pared de la legalidad. ¿Terquedad a la vasca o la universalizada contumacia? En fin, no hay que ser vidente para vislumbrar el titular del coro de lamentaciones de Ibarretxe cuando suba el 20 de mayo al atril de La Moncloa compungido y cabreado tras el enésimo capotazo de Zapatero a sus ensoñaciones ontológicas: el presidente del Gobierno español niega ahora al lehendakari lo que ofreció dos años antes a los terroristas. O algo así.

Estos son los lodos de los polvos del fracaso del proceso de paz. El siniestro total en que acabó la gran apuesta de Zapatero en su estreno como gobenante le perseguirá, entre otras cosas, como alma en pena esta legislatura, aunque el gran descosido de la vuelta de ANV a los ayuntamientos va camino del remiendo de unas mociones de censura con la inestimable colaboración del PNV, al que no se podrá acusar esta vez de medrar en busca del voto abertzale. Lo que, entre otras cosas, pone a tiro la Lehendakaritza a un tal Patxi...

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