PSOE y CiU entierran el caso Taguas

El pleno del Congreso rechazó ayer la moción presentada por Iniciativa per Catalunya, inscrito en el Grupo Mixto, en la que lamentaba el dictamen de la Oficina de Conflictos Intereses que ha permitido al ex director de la Oficina Económica de Zapatero, David Taguas, fichar por la Asociación de Empresas de Obras Públicas de Ámbito Nacional. Esta iniciativa fue tumbada gracias a los votos del PSOE y CiU y la abstención de tres diputados del Grupo Mixto, mientras que el PP, PNV, BNG e IU-ICV votaron a favor.

El caso Taguas, en cualquier caso, puso a prueba la disciplina de voto en el Grupo Socialista, que voto en bloque contra la moción defendida por el portavoz de IC, Joan Herrera, pese a que varios diputados habían mostrado su rechazado al modo de proceder del Gobierno y su disposición a apoyar la moción izquierdista. Asimismo, CiU acudió en ayuda de los socialistas y del Gobierno, en un asunto que los nacionalistas catalanes consideraban, momentos antes del pleno, "delicado".

En la defensa de esta iniciativa, Herrera destacó que el dictamen de la Oficina de Conflictos de Intereses, dependiente del Ministerio de Administraciones Públicas, iba en contra del código del buen Gobierno aprobado en 2004 los propios socialistas, y recordó "el doble rasero" que el Grupo Socialista utilizaba ahora con Taguas cuando, en el pasado, con Miguel Ángel Rodríguez, ex portavoz del primer Gobierno de Aznar, y otros cargos del PP, se pronunció en sentido muy contrario.

Rosa Díez y los portavoces del PN y del BNG apoyaron la moción, y se pronunciaron a favor de un cambio legislativo. Para el peneuvista Emilio Olabarría, que se refirió en varias ocasiones al ex ministro de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla, presente en la sesión -la ministra no acudió- para destacar el carácter contradictorio del dictamen, subrayó que el caso era "ética y estéticamente censurable".

El diputado cordobés del PP Rafael Merino, en una intervención medida, dudó si algunas concesiones públicas habían sido por "mérito de las empresas o por intervención del señor Taguas", y bromeó al atribuir al ex director de la Oficina Económica de Zapatero una posible intervención en la subida de la luz como primera gestión al servicio de Seopan, una organización de empresas constructoras con intereses en el sector energético.

Jordi Jané, de CiU, eludió el asunto de fondo anunciando que éste debería abordarse en una comparecencia de la ministra de Administraciones Públicas. Más rebuscada fue si cabe la intervención de la portavoz del Grupo Socialista, la catalana Elisenda Malaret, que defendió que los grupos votaran en contra de la moción para poder reformar posteriormente la legislación.

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