Ibarretxe encuentra a Zapatero "a la defensiva"

  • El lehendakari lamenta que el único proyecto del presidente del Gobierno para Euskadi sea convocar elecciones en el País Vasco.

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"A la defensiva", "enrocado" en sus inamovibles posturas y con la mente únicamente puesta en las elecciones vascas. Así es como se encontró el lehendakari, Juan José Ibarretxe, al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero en el encuentro que este martes mantuvieron en el Palacio de La Moncloa. La novena reunión entre ambos, de la que Ibarretxe salió de la misma manera que entró, con el 'no' del presidente del Gobierno pero empecinado en seguir adelante con su propuesta, referéndum incluido. "No pierdo la esperanza, no aceptamos el no por el no", afirmó el lehendakari, que criticó que Zapatero se niegue ahora a hablar con él de lo mismo que el PSOE estaba dispuesto a firmar con ETA y Batasuna en las conversaciones de Loyola durante el fracasado proceso de paz.

"He venido, y sigo, con la mano tendida, con un espíritu abierto y con un afán constructivo, y me voy de la misma manera", afirmó Ibarretxe que lo primero que hizo fue quejarse por encontrar "al presidente a la defensiva, y "enrocado" en su "esquema para la negociación". Un esquema en el que Zapatero y los socialistas "sólo tienen un proyecto para Euskadi: celebrar elecciones".

"Y quien tiene en la cabeza elecciones no tiene en la cabeza soluciones", proclamó Ibarretxe que, por contra, aseguró que la búsqueda de acuerdos y soluciones es "lo único" que él tiene en mente. Y quizás por eso, y a pesar de la negativa que Zapatero le trasladó durante sus dos horas y media de reunión, el lehendakari no se cansó de repetir en su comparecencia que el acuerdo con Zapatero "todavía es posible". "Me gustaría que Zapatero y yo abriéramos juntos este camino con un acuerdo y sigo creyendo que todavía estamos a tiempo", afirmó el lehendakari, que acto seguido proclamó que este acuerdo es, además de posible, "necesario y conveniente".

Y es que, para Ibarretxe "ahora", que ETA vuelve a matar y promete un ciclo largo de violencia, "más que nunca es necesario que hagamos política". El lehendakari volvió a insistir en su rechazo frontal a la banda terrorista que es "el principal obstáculo para que el pueblo vasco haga su camino", pero también señaló que "es necesario diferenciar la paz de los acuerdos políticos" que deben seguir su camino con independencia de que perviva o no la violencia etarra.

En este punto, Ibarretxe lamentó que la "esperanza de diálogo y acuerdo" estén "al capricho de ETA", abriéndose cuando ETA anuncia una tregua y "eliminándose, como si de un interruptor se tratara" cuando la banda terrorista decide romper el alto el fuego. "Y como lehendakari no acepto ni voy a aceptar que sea ETA la que me dé permiso para hacer política", proclamó Ibarretxe, que una vez más denunció "lo que han hecho todos los presidentes españoles, incluido Zapatero": negociar con ETA ciertas cuestiones que luego se niegan a hablar con el lehendakari, "el legítimo representante del pueblo vasco".

"Simplemente no es aceptable, y menos aún cuando de estas cuestiones sí se habla con ETA y Batasuna pero si quien lo plantea es el lehendakari estamos ante 'aventuras', ante 'ocurrencias'", afirmó Ibarretxe que en este punto recordó que las bases de su propuesta son "las mismas que estaba dispuesto a firmar el PSOE el 25 de octubre de 2006", en las conversiones de las llamadas conversaciones de Loyola entre PNV, Batasuna y PSOE durante el proceso. "Es un pacto democrático que yo no doy por cerrado porque me parece imposible que lo que ayer el Partido Socialista consideraba legítimo, constitucional y encajable, hoy, presentado por el lehendakari, sea ilegal, inconstitucional, una aventura, una ocurrencia", insistió.

Así, Ibarretxe señaló que se presentó ante Zapatero con el texto de Loyola "sin modificar ni siquiera una coma", pero también le trasladó la "flexibilidad" en sus propuestas políticas y su disposición a cambiar ciertos aspectos del texto si constituían obstáculos insalvables para el acuerdo. Eso sí, siempre que se mantuvieran intactos el "principio ético" y el "principio democrático".

El primero es que debe "poner a ETA en su sitio" y decirle que si renuncia definitivamente a las armas habrá un final dialogado. El segundo, el "democrático", que consiste básicamente en esa hoja de ruta del lehendakari que, en todo caso -matizó Ibarretxe- "no es un proyecto cerrado" sino que "es una agenda política que hay que rellenar "E iniciar el camino juntos", como pretende Ibarretxe con el acuerdo con Zapatero y la convocatoria conjunta de la consulta a la ciudadanía vasca en octubre, "es poder modificar juntos los pasos para acercarse a esa meta en el año 2010".

"Pero de nuevo la reflexión no fue el términos positivos, porque no estamos ante un proceso de voluntad negociadora", lamentó Ibarretxe que insistió en que "el único proyecto que tiene Zapatero es celebrar elecciones en Euskadi". "Y cuando los representantes políticos tenemos esa idea no nos cabe nada en la cabeza", afirmó el lehendakari, que aseguró que había recibido "clarísimamente" de Zapatero el mensaje de que "la capacidad de decisión de la sociedad vasca termina con una decisión en Madrid", como ocurrió con el 'Plan Ibarretxe'.

"Yo le digo, con absoluta serenidad, pero con firmeza, que Euskadi no es una parte subordinada de España, no lo es", proclamó en este punto un enérgico Ibarretxe, que recordó que uno de los lemas del PSE en la pasada campaña electoral, defendió la capacidad de decidir su futuro del pueblo vasco. "Vivimos juntos y decidimos juntos. No. Tienes que poder decidir el vivir juntos", sentenció el lehendakari que también señaló que "a pesar de sus posiciones, siempre a la defensiva y siempre evitando el diálogo y pensado solo en las elecciones", durante el encuentro le trasladó a Zapatero la idea de que, como hizo cuando abrió el proceso de paz, "no tenga miedo al fracaso".

Pero si finalmente no cambian mucho las cosas y el acuerdo con Zapatero no es posible, Ibarretxe también tiene claro que no se dará por vencido y que seguirá adelante. "El pueblo vasco es un pueblo tenaz y su lehendakari también y por tanto no pierdo la esperanza", afirmó para señalar que, tal y como está previsto en su hoja de ruta el Parlamento Vasco, en el Pleno monográfico sobre su propuesta del próximo 27 de junio, "tomará las decisiones democráticas" que considere oportunas, entre ellas, el futuro de la convocatoria de la consulta.

Pero además de la hoja de ruta, en el encuentro con Zapatero el lehendakari también habló sobre el Estatuto de Gernika, un texto que tiene el "dudoso honor" de seguir incumplido 28 años después de ser aprobado. Ibarretxe le reprochó a Zapatero que se haya convertido en el "único presidente que no ha transferido ninguna competencia al País Vasco". "Cuando entró Zapatero había 37 transferencias pendientes y ahora, cuatro años después, sigue habiendo 37 transferencias", afirmó el lehendakari que denunció el "incumplimiento de la palabra dada a la sociedad vasca".

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