Surge una escombrera ilegal junto al antiguo vertedero municipal

  • La Guardería Forestal ha denunciado en varias ocasiones esta acumulación de restos de obras y otros enseres sin que en el Área de Medio Ambiente haya tomado medidas por el momento

En el polígono industrial de Las Salinas de San José Bajo surgió hace meses una nueva escombrera ilegal. Está situada junto al parque del Guadalete que, paradojas del destino, fue un antiguo vertedero de residuos de la construcción que fue regenerado para parque público, aunque posteriormente ha sido abandonado a su suerte por el Ayuntamiento alegando los altos costes de su mantenimiento.

Pues esta dejadez no se circunscribe sólo al parque sino a sus alrededores. En la calle Barranco, que sirve entrada a este espacio, y a pocos metros de la verja de acceso, se acumulan desde hace meses no sólo restos de desechos de la construcción sino también otro tipo de residuos.

Este medio ha podido saber que la Guardería Forestal ha denunciado esta circunstancia en el Área de Medio Ambiente en varias ocasiones para que se tomen medidas y se sancione a los posibles autores. Sin embargo, estas fuentes apuntan que no se ha realizado nada al respecto. De hecho sigue siendo un lugar donde algunos desaprensivos siguen arrojando sus escombros en lugar de llevarlos a los lugares autorizados para su tratamiento.

Éstos ocupan actualmente una superficie de unos 1.000 metros cuadrados y están junto al caño que se construyó para que desagüen al río las aguas pluviales procedentes del polígono industrial de Las Salinas. Son terrenos de propiedad municipal que aún no están urbanizados puesto que deben servir de prolongación para la calle Barranco. Pero lo cierto es que la zona que estaba llamada a ser el gran espacio medioambiental de la ciudad sigue siendo una escombrera, aunque en menor proporción de lo que era hace una década. Y para más inri, una parte de parque público está siendo utilizada por el Área de Medio Ambiente para quemar algunos pinos de la zona residencial de Valdelagrana que están afectados por el barrenillo, un coleóptero que perfora el interior de los árboles para hacer galerías en las que reproducirse.

Según la ordenanza municipal de residuos urbanos y limpieza pública, este tipo de comportamientos incívicos están catalogados como infracciones graves, por lo que las sanciones económicas pueden oscilar entre los 750 y 1.500 euros.

Tal y como viene recogido en esta normativa y siguiendo las directrices que marcan las leyes medioambientales europeas, nacionales y autonómica, tanto empresas como particulares están obligados a dejar este tipo de residuos en los lugares habilitados para ello o a tener un gestor que se encargue de depositarlos donde debe para su posterior tratamiento o eliminación.

El CRR (Centro de Recuperación y Reciclaje) tiene un espacio habilitado para ello. Asimismo, el Ayuntamiento cuenta con un registro de empresas que operan en la ciudad para que realicen este cometido (son las denominadas gestores de residuos). Vertederos de este tipo suelen surgir en zonas o caminos poco frecuentados, como es el caso del surgido junto al parque del Guadalete, un espacio abandonado a espaldas de un polígono industrial, un lugar donde se puede arrojar los residuos dado que es una zona de escasa vigilancia.

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