Conocimiento para la integración

  • La asociación Arco Iris trabaja con una treintena de mujeres inmigrantes para favorecer su integración social y laboral en la ciudad. Se les muestra cuáles son sus derechos, pero también sus deberes

El conocimiento de la cultura y de las costumbres es un elemento esencial para la integración del inmigrante. Así lo cree la asociación Arco Iris, que desde hace unos años promueve una serie de actividades y encuentros entre mujeres portuenses e inmigrantes para favorecer la interrelación y el conocimiento mutuo.

La proliferación de la población extranjera en El Puerto provocó que hace ya cinco años un grupo de mujeres decidiesen implicarse en la incorporación de este colectivo a la vida ordinaria de la ciudad. Rosa Cairón Segura, vocal del área de acción social de la Flave (Federación local de Asociaciones de Vecinos), asegura que al principio iban junto a otras voluntarias buscando mujeres que necesitaban ayuda. Ahora, vienen mayormente a buscarlas a la plaza Jaime San Narciso, la sede de la Flave donde Arco Iris también tiene su ubicación.

En los talleres de mediación intercultural es donde se plantean los problemas de este colectivo con más fuerza. Se establecen campos de trabajo; uno de ellos tiene por nombre 'Acércate a tu vecino', en el que las inmigrantes toman un primer contacto con el resto de participantes. Nora Nidia Quevedo, secretaria de Arco Iris, subraya que también se desarrollan talleres de violencia de género, cursos de geriatría, sesiones sobre autoestima y en concreto, formas de vida para que la integración sea completa.

El perfil de las mujeres que solicitan la atención de Arco Iris es la de personas desorientadas sin saber cómo regularizar su situación. Desde la asociación se les asesora y se les hace un seguimiento para estudiar la evolución en lo laboral, social y sanitario. Nora Nidia insiste en que no se trata "de compadecer al inmigrante" sino de aclarar los derechos de estas mujeres y también sus deberes como una ciudadana más.

El único requisito que exige la organización humanitaria es presentar un claro cuadro de mujer en riesgo de exclusión.

Actualmente Arco Iris cuenta con 30 mujeres inmigrantes y, según su Nora Nidia, en momentos puntuales pueden alcanzar la centena. Ejemplo de ello fue la celebración que se llevó a cabo a propósito del día de Reyes en el que se repartieron juguetes para los hijos de las mujeres participantes.

En este sentido, Arco Iris funciona como intermediario entre los que solicitan ayuda y los que pueden otorgarla. De esta forma, el Ayuntamiento delega en Arco Iris gran parte de las solicitudes de asistencia para inmigrantes que se producen en la ciudad.

La mayoría de ellas consigue un puesto de trabajo en el sector del servicio doméstico y ayuda a domicilio.

La mayoría de los recursos materiales y técnicos que realizan los talleres y cursos de formación son pagados por la Confederación de Asociaciones Vecinales de Andalucía (CAVA), a la que pertenece la Flave.

Esta institución se encarga de subvencionar a todas las agrupaciones homólogas a Arco Iris en el resto de la comunidad andaluza y congrega una vez al año a todas ellas en Sevilla con el fin de mejorar y aportar nuevas ideas para seguir progresando en este cometido "complejo, pero satisfactorio" como sostienen Nora Nidia Quevedo y Rosa Cairón.

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