Comerciantes y vecinos rechazan que la calle Misericordia sea totalmente peatonal

  • Los afectados afirman que cerrar al tráfico el tramo que se está reformando es "poner un tapón"

Comentarios 11

Comerciantes y vecinos consultados por este diario han expresado su disconformidad con el cierre al tráfico de la calle Misericordia una vez que concluyan las obras que se están realizando en el tramo entre Luna y Palacios.

Los comerciantes consultados se están viendo afectados en sus negocios por el corte de la calle, y advierten que hacer totalmente peatonal Misericordia supondría "poner un tapón en una arteria principal, y no podemos cortar las arterias principales, porque otras pueden quedar muertas". Y es que desde que han comenzado las obras de esta cuarta fase de Urbanismo Comercial toda la zona de la plaza del Castillo y alrededores tiene un aspecto desolador, sin tránsito rodado apenas, con una afluencia de público muy escasa y sensación de vacío e inseguridad en las calles. Los comerciantes afectados, que prefieren mantener el anonimato, rechazan el planteamiento de hacer peatonal el tramo de calle que se está reformando, cuya mitad está ocupada por la tapia de un colegio y en cuya otra mitad sólo hay dos negocios, "para instalar una terraza en uno de dichos negocios". "Estas actuaciones tienen que beneficiar a todos - protestan- por eso defendemos que las calles deben ser semipeatonales, deben ser transitables para los automóviles. Un Centro Comercial Abierto es viable cuando se puede ejecutar, y cuando no se puede hay que pararlo. No se puede copiar de un fracaso", advierten en alusión a la mayoría de las peatonalizaciones realizadas hasta ahora (Vicario, Ganado o Nevería). Consideran además que con el sistema de tráfico que se ha impuesto "se está echando al público del centro histórico, y la prioridad de El Puerto es su casco histórico, que hay que cuidarlo, y de momento las peatonalizaciones no han ayudado".

Respecto a cortar el tráfico en la plaza de la Herrería señalan que "bien que se haga de forma puntual, pero entendemos que si eso se corta hay otra zona de la ciudad que se queda vacía".

Además, para los turistas y portuenses "se está convirtiendo en una odisea andar con el coche por el centro de El Puerto, y luego está el abandono que tiene la ciudad: basuras, olor a orines, inseguridad, gorrillas, oscuridad en muchas calles". Y es que las peatonalizaciones se están realizando de forma que canalizan al público hacia determinadas zonas en detrimento de otras, lo cual produce situaciones paradójicas: "Estamos volviendo a lo de hace 40 años, cuando el paseo era el Parque Calderón, vuelta para arriba y para abajo en verano, y las calles Larga y Luna en invierno hasta la Plaza Peral".

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios