La morosidad se sitúa en la tasa más alta de los últimos siete años

  • Los créditos dudosos suponen ya el 1,126% del total, una proporción que acumula nueve meses consecutivos al alza

La morosidad continúa ganando terreno en el sistema financiero. Según datos del Banco de España, el montante de los créditos dudosos registrados por bancos, cajas de ahorros y cajas rurales supuso, a cierre de marzo, el 1,126% del total de su actividad crediticia, la proporción más elevada de los últimos siete años -no alcanzaba ese nivel desde septiembre de 2001-. Esa tasa, que lleva nueve meses consecutivos subiendo, sobrepasó en 0,07 puntos la registrada en febrero (1,056%) y en 0,44 la de marzo del pasado ejercicio. Y es que, desde enero de 2007, la tasa sólo ha bajado en dos ocasiones: marzo y junio de ese mismo año.

En concreto, del saldo de préstamos contabilizados por las entidades financieras en el periodo tomado como referencia (1,79 billones de euros), 21.578 millones se consideraban dudosos (acumulan, como mínimo, tres mensualidades sin pagar), lo que representa un incremento de 1.462 millones de euros respecto a febrero y de 9.792 millones en los últimos 12 meses.

Estas cifras no recogen la evolución de la actividad en los establecimientos financieros de crédito -pueden conceder préstamos, pero no captan depósitos-, ya que tienen una morosidad muy alta, (en marzo fue del 3,65%).

El pasado marzo, los bancos volvieron a ser las entidades con menor morosidad, al situarse ésta en un ratio del 0,974%, frente al 0,918% de febrero. Las cajas de ahorros, que aglutinan el 48,95% de los créditos concedidos por el sistema financiero, se situaron en un 1,234%, ocho centésimas por encima del mes anterior. La morosidad de las cajas batió por primera vez en enero la barrera del 1%, y lleva dos meses sobrepasando la media del sector. Peor paradas salen las cooperativas de crédito (cajas rurales), cuya tasa se elevó al 1,240%.

Pese al avance de esta magnitud, las entidades financieras continúan lanzando mensajes de tranquilidad y destacan que estas tasas no son elevadas, al tiempo que justifican el repunte por la subida de los tipos y el precio de la vivienda, que están obligando a las familias a realizar mayores esfuerzos para pagar sus cuotas. A esas causas habría que sumar, además, el alza del desempleo.

Precisamente, esos motivos y el hecho de que las entidades se hayan vuelto más selectivas a la hora al conceder préstamos (por el temor a la morosidad y la escasez de liquidez) explican la desaceleración del negocio hipotecario. De acuerdo con las cifras de la AHE (Asociación Hipotecaria Española), dicho negocio alcanzó en marzo los 1,065 billones de euros y creció a un ritmo del 11,7%, frente al 21,7% marcado durante el mismo mes de 2007. Este comportamiento da la razón a la AHE, que a principios de 2008 auguró una caída en el avance de esta actividad hasta un mínimo de entre el 6% y el 9%.

Muestra de ello es que el avance del saldo crediticio pierde casi un punto porcentual al mes: si en febrero aumentó un 13,1%, en enero lo hizo un 13,8%; en diciembre, un 14,9%; en noviembre, un 15,9%; en octubre, un 16,8%, y en septiembre, el 17,6%.

Del saldo total de hipotecas que sumaron las entidades financieras hasta marzo en España, 597.450 millones de euros correspondieron a las cajas de ahorro, un 11,9% más que un año antes; 384.702 millones a los bancos (con un alza del 10,9%), 66.358 millones a las cooperativas de crédito (13,2%) y 16.496 millones a los establecimientos financieros de crédito (18,2%).

Por otra parte, el saldo vivo total de los activos hipotecarios titulizados -conversión de los créditos en bonos para su posterior venta- alcanzó los 29.055 millones de euros, un 3,2% más.

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