Una integración de libro

  • Olivencia-Ballester, a punto de cumplir sus dos primeros años de unión con Cuatrecasas, inaugurará este año en Málaga su segunda sede andaluza · Sevilla acogerá en diciembre la junta general de la firma

La unión de dos líderes suele traducirse en un consecuente intercambio de sinergias. Es el caso de Olivencia-Ballester, un referente en Andalucía entre los despachos jurídicos que en julio de 2006 decidió traspasar los límites de la comunidad para reafirmar su liderazgo. En esa aventura encontró a Cuatrecasas, otro gigante del sector, esta vez a nivel nacional, que en las últimas décadas ha dado el salto desde sus orígenes catalanes hasta asentarse en el exterior con 17 oficinas, incluidas las principales capitales (Bruselas, Londres, Nueva York o París) o enclaves de países emergentes como Sao Paulo. El resultado, Cuatrecasas Olivencia-Ballester, marcha, según su director, Francisco Ballester, "como un tiro".

A punto de cumplirse dos años desde aquella integración, los socios del despacho sólo ven resultados positivos tras la operación, de la que ambos han salido reforzados. La firma andaluza aporta su experiencia en la región, un mercado en el que Cuatrecasas no estaba presente pese a una primera experiencia de asociación con el bufete Montero-Aramburu. "No querían una asociación light, sino un despacho en Andalucía. Y nosotros no queríamos seguir solos, porque veíamos que el futuro no iba por ahí", destaca Francisco Ballester. El otro gran activo era la figura de Manuel Olivencia, con un reconocido prestigio internacional en los campos del Derecho Mercantil y del Arbitraje y que, tras la integración, ostenta la Vicepresidencia de la firma y la Presidencia de su Comité Académico.

Desde el otro polo, Cuatrecasas ha abierto a Olivencia-Ballester las puertas de una organización con dimensión mundial, un salto hacia adelante que los socios del bufete valoran en el día a día de su trabajo. "En el caso de Delphi, por ejemplo, se puso de manifiesto que hemos acertado. Cuando comenzamos a tratar el tema tuvimos una respuesta inmediata de la oficina de Nueva York. Es importante que se vea que estamos en la primera línea internacional", subraya Ballester, quien insiste en la "química" y el "sentimiento recíproco de integración" como balance de los dos primeros años de aventura común.

Los resultados de notable avance se cuantifican en la dimensión de la plantilla (de los 20 empleados de la firma andaluza en 2006 se ha pasado a los 37 actuales, 28 de ellos abogados, integrados ahora en una red de casi 900 profesionales) o en la propia sede de la firma, que casi ha duplicado su superficie, desde los 700 m2 iniciales a los 1.300 con los que cuenta ahora. Pero también en la especialización jurídica, que hasta 2006 se centraba casi en exclusiva en las áreas de Derecho Mercantil -por la figura emblemática de Manuel Olivencia-, Financiero y Contencioso, y que tras la integración se ha extendido a los campos del Derecho Fiscal -el gran referente histórico de Cuatrecasas, área reforzada con la incorporación de Joaquín Cuesta, con 12 años de trayectoria en la firma catalana-, Laboral, y Derecho Público. El despacho ha colocado al frente de esta última área a Mercedes Izquierdo, con una dilatada trayectoria en la Administración y fichada en febrero de 2007.

Superado el proceso de integración, el crecimiento de la firma se traduce también en un incremento del 30% en la cifra de negocio, que el pasado año escaló hasta los 4,2 millones de euros, frente a los 3,2 millones de 2006. Según las previsiones que manejan los socios del despacho, los resultados del primer trimestre, "por encima de las previsiones", adelantan que ese ritmo de expansión se mantendrá al cierre del presente ejercicio.

Los planes de futuro incluyen también la apertura de una segunda sede que refuerce el liderazgo de Cuatrecasas Olivencia-Ballester en Andalucía. Consolidado el despacho de Sevilla, los esfuerzos se concentran ahora en inaugurar, antes de finales de año, la oficina de Málaga, un proyecto que la compañía pretende apuntalar con "personalidades vinculadas al tejido local", aunque con una supervisión directa de la dirección andaluza. "No pretendemos abrir una oficina en cada provincia, sino contar con sedes fuertes", puntualiza Ballester.

El despacho ejercerá también como anfitrión del grupo en diciembre, cuando Sevilla acoja a buena parte de los 900 empleados que acudan a la junta general que Cuatrecasas celebrará en la capital andaluza. La ciudad ya fue punto de encuentro en marzo durante la reunión de los órganos de dirección de las distintas oficinas.

El momento, pese a los síntomas de desaceleración, no preocupa en exceso. "Pueden notarlo más los despachos de Madrid o Barcelona, especializados en fusiones o adquisiciones", asegura Ballester. Joaquín Cuesta, socio del despacho, apuesta por "agudizar el ingenio" y "avanzar hacia un nuevo modelo de crecimiento económico" en el que, según constata la firma, tienen mucho que ver las energías renovables o las telecomunicaciones.

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