El beneficio de las cajas andaluzas cae un 32% en marzo y se sitúa en 194 millones

  • Los extraordinarios obtenidos en 2007 con la venta de Metrovacesa pasan factura a las cuentas de Cajasur y Cajagranada · El menor dinamismo del negocio típico, las dotaciones y la bolsa también se hacen notar

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El año no ha comenzado con buen pie para las cajas de ahorros andaluzas. Muestra de ello es que el beneficio conjunto de las cinco entidades que operan con sede en la comunidad autónoma cayó más de un 32% durante el primer trimestre del ejercicio, al situarse en 194 millones de euros -ver tabla adjunta-. Podría decirse que detrás de este significativo retroceso estuvo la sombra de Metrovacesa. O más bien el efecto que en la cuenta de resultados tuvo la venta, por parte de Cajasur y Cajagranada, de sendas participaciones en la inmobiliaria. Y es que esta operación elevó notablemente las ganancias de las dos entidades en marzo de 2007, de modo que la comparativa con el mismo mes de 2008 partía en desventaja. Tanto es así, que el resultado de la caja cordobesa retrocedió un 63%, mientras que el de la granadina lo hizo algo más de un 79%.

Pero no sólo esta circunstancia determinó el comportamiento del beneficio de las cajas andaluzas; también influyó la coyuntura. De acuerdo con los datos publicados ayer por la patronal del sector a nivel nacional (CECA), el menor dinamismo del negocio tradicional, la volatilidad de la bolsa y la apuesta por una política previsora frente a posibles insolvencias -la morosidad continúa al alza- se hicieron notar en los distintos márgenes de la cuenta.

En relación con el primero de estos aspectos, los créditos a la clientela y los depósitos crecieron prácticamente la mitad que hace un año, con tasas del 10,25% en el caso de la cartera crediticia -las entidades son ahora más selectivas y las familias están demasiado endeudadas como para seguir pidiendo préstamos- y del 9,73% en la segunda de esas magnitudes -durante los primeros meses del año la banca mantuvo una intensa guerra por la captación de pasivo-.

Esta ralentización, y la percepción de menores dividendos, explican que el margen de intermediación sólo creciera un 6%, hasta los 512,4 millones de euros. Bastante peor parado salió el margen ordinario, que retrocedió un 9,36%, al colocarse en 687,45 millones. En su contra jugaron los resultados por operaciones financieras que, lastrados por la inestabilidad de los mercados bursátiles, cayeron un 60%, en una tendencia que no pudieron compensar los ingresos netos por comisiones (repuntaron un 12%). A ello habría que sumar que la contribución de las empresas participadas se redujo un 21,45%.

La trayectoria menos positiva la siguió, sin embargo, el margen de explotación, que descendió casi un 25%, hasta los 329,65 millones (los gastos se elevaron un 9,41%).

La difícil coyuntura actual, con la morosidad llamando insistente a la puerta de las entidades financieras, llevó a las cajas andaluzas a reforzar su apuesta por una política conservadora durante el primer trimestre de 2008, lo que se tradujo en un significativo aumento de las dotaciones contra insolvencias: un 57,6%, hasta los 120,2 millones.

Entre tantas aportaciones en contra del crecimiento de los beneficios, destacó el efecto positivo de las ganancias extraordinarias, que mejoraron un 12,55% y rozaron los 45 millones de euros.

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