La CE rebaja la previsión de crecimiento de España hasta el 2,7%

  • Las Administraciones Públicas cerraron 2007 con un superávit histórico del 2,23% del PIB

La Comisión Europea recortó ayer en tres décimas su previsión de crecimiento económico para España en 2008, hasta el 2,7 por ciento, debido principalmente a la contracción del sector inmobiliario, que tendrá un efecto significativo en el consumo privado y el empleo. El responsable europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, Joaquín Almunia, explicó que la demanda interna española muestra claros signos de "fatiga", lo que provocará una caída de la tasa de aumento del PIB de casi un punto, desde el 3,8 por ciento alcanzado en 2007.

En sus últimas previsiones, difundidas en diciembre, el Gobierno español vaticinó un aumento de la actividad este año del 3,1 por ciento, aunque ya ha apuntado que podría rebajarla si continúa la incertidumbre internacional.

Bruselas asegura que la economía española se dirige hacia un "aterrizaje suave", derivado de la desaceleración de la demanda interna -arrastrada por la caída de la confianza de los consumidores-, el enfriamiento del sector inmobiliario y el endurecimiento del crédito por la crisis financiera.

A pesar de su pérdida de impulso, España seguirá creciendo en 2008 año más que el resto de países de la Eurozona (1,8 por ciento) y de la UE (2 por ciento). También avanzará más rápido que las grandes economías comunitarias, ya que Francia y el Reino Unido crecerán el 1,7 por ciento, Alemania el 1,6 por ciento e Italia tan sólo el 0,7 por ciento. Por contra, la inflación también será de las más altas de la UE.

Mejores perspectivas arrojaron ayer los datos coyunturales presentados por el Gobierno. Y es que las Administraciones Públicas lograron en 2007 su tercer superávit consecutivo (23.368 millones de euros, el 2,23 por ciento del PIB), en un año en el que el Estado y la Seguridad Social tuvieron un saldo positivo, mientras las comunidades y los ayuntamientos fueron deficitarios.

El superávit público del año pasado, el más alto de la historia de la democracia, fue posible con el saldo de la Administración central (13.526 millones) y el de la Seguridad Social, de 13.085 millones (el 1,25 por ciento del PIB).

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios