AGQ prevé triplicar la facturación por el empuje de Suramérica

  • La firma agroalimentaria acaba de abrir una oficina en Mendoza (Argentina) y tiene planes de expansión para Egipto, Marruecos, México y Guatemala

La internacionalización parece estar sentándole bien al laboratorio agroalimentario AGQ , radicado en la localidad sevillana de Burguillos, y no sólo por la concesión del Premio Alas a la Implantación Exterior por parte de la Junta de Andalucía. La firma prevé cerrar 2008 con una facturación de 9 millones de euros, un 40 por ciento más que el ejercicio anterior. "Y esperamos crecer un 50 por ciento de forma sostenida en los próximos tres años", indica el consejero delegado de la firma, Estanislao Martínez.

Este incremento supone que en 2011 la facturación de AGQ supere los 25 millones de euros. La causa estriba en la apuesto por los mercados exteriores. "Actualmente, el negocio internacional supone el 30 por ciento de nuestra facturación, pero esperamos que en tres años alcance el 60 por ciento", señala Martínez.

Los primeros frutos de esta labor ya están siendo cosechados, gracias a la firma de un contrato con la multinacional norteamericana Wal-Mart, que reconoció a AGQ para el control de sus proveedores de frutas y hortalizas en Sudamérica. "Nuestra filial americana tuvo un incremento del 70 por ciento de su negocio sólo en el tercer trimestre gracias a Wal-Mart", reconoce el consejero delegado de AGQ.

La punta de lanza de su expansión es el laboratorio de Santiago de Chile, donde AGQ invirtió más de un millón de dólares hace un lustro para su puesta en marcha y cuenta actualmente con una plantilla de 45 trabajadores. "También tenemos una delegación en Lima, y acabamos de abrir una oficina en Mendoza (Argentina)", señala Pedro Torres, director comercial y de marketing de la firma. AGQ cuenta también con delegaciones en Portugal, Túnez y Egipto . "Estamos buscando ubicación para Marruecos y vamos a instalarnos en Guatemala para controlar el negocio de Centroamérica", manifiesta Torres, que destaca el potencial de negocio de México, Perú y Egipto, frente a la desaceleración de Chile. "Chile está empezando a sufrir la misma crisis que pasó España a principios de los 90 por el encarecimiento de los costes laborales, que dificulta su competitividad", recalca Torres.

Esta apuesta por el exterior también tiene algunas contraindicaciones, como los efectos adversos de la devaluación del dólar. "Nosotros presupuestamos y cobramos siempre en moneda local, pero nuestros clientes suelen trabajar en dólares, por lo que nos vemos afectados indirectamente", relata el responsable comercial. Un riesgo que hay que correr para sobrevivir.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios