El futuro racinguista, apuntalado

  • El Portuense, que desperdicia un penalti con 1-1 en el marcador, saca del campo del Mazarrón un punto que puede valer su peso en oro, aunque se jugará el todo por el todo para salvarse frente al Marbella

El Portuense saldó con emapte su visita al campo del Mazarrón, un rival directo de los racinguistas en la pelea por la salvación. El Racing le gana al conjunto murciano el goal average particular sumando un punto que puede ser valiosísimo de cara a la permanencia. Ha quedado todo muy abierto de cara a la última jornada, pero el conjunto racinguista recibe a un Marbella que también se jugará mucho en el José del Cuvillo. Sergio Narváez logró el gol decisivo en la segunda parte, corrigiendo un encuentro que se había torcido en el primer periodo, con una salida furiosa de los locales y un gol tempranero de penalti.

Con este resultado, al conjunto local sí se le escapa el tren de la permanencia, en un encuentro donde salió buscando el gol con muchas ansias, y a los cuatro minutos en un centro por la derecha de Alexandre, el esférico es cortado por Merino con la mano según el colegiado. El consiguiente penalti lo transformó Carrasco, y con el marcador a favor y un Racing Portuensegrogui los costeros insistieron con llegadas por bandas de Juanjo y Alexandre, pero sin crear peligro en el área visitante, donde los portuenses sólo llegaban a la meta de Reguero esporádicamente.

La primera oportunidad del Portuense llegó cuando se cumplía el primer cuarto de hora, cuando Jorge Herrero ensayó el disparo, pero sin problemas para Reguero. Poco a poco el partido se iba nivelando, más dividido en la zona ancha, pero con dominio del esférico más de los mazarroneros, que buscaban el segundo tanto pero sin llegar. En el minuto 44 el delantero Carrasco, incombustible todo el partido, marcaba de cabeza el 2-0, pero el tanto era anulado por fuera de juego muy riguroso por el árbitro asistente.

La segunda mitad comenzó con un Mazarrón algo más replegado, esperando al Portuense, y eso hizo que los visitantes tomaran el control del partido y se sucediesen las llegadas al área local. En el minuto 60, los cambios introducidos por el técnico Javier Otero situaban sobre el campo de juego a cuatro delanteros, y fue en el minuto 63 cuando el conjunto racinguista lograba devolver el equilibrio al marcador.

Sergio Narváez aprovechaba un error monumental de toda la defensa del Mazarrón en una jugada donde tras este pifia de los zagueros el portero local no llegaba en su salida, lo que dejaba al delantero visitante fuera de marcaje para marcar a placer. Con el gol del empate el cuadro de El Puerto se fue creciendo, incrementando todavía más su dominio y los gaditanos pudieron sentenciar el encuentro en el minuto 66, apenas tres después de la igualada, cuando el local Llamas derribó a Raúl Molina en el área y el arbitro señaló el consiguiente penalti. Por desgracia, Paulino lo estrellaba en la cruceta de la portería de Reguero.

El conjunto de Quique Yagüe no se mostraba como la primera mitad y empezaron a aparecer los nervios en el estadio de Mazarrón, donde a partir del minuto 75 el encuentro se empezaba a volver loco, con balones que iban casi sin control de área a área, balonazos que no encontraban esa ocasión de marcar por ningún equipo, y los visitantes ya daban el empate por bueno, por lo que en cada contacto de algún jugador del Portuense, se iba al suelo para la perdida de tiempo a posteriori. No gustó en Mazarrón esa actitud de los racinguistas, pero un punto era un punto y la cuestión era poder enfriar el encuentro.

Las dos últimas ocasiones del partido fueron para los propietarios del terreno, más volcados en ataque, mientras que el Racing replegaba líneas buscando sólo algún contragolpe aislado. En el minuto 81 llegaba un disparo de Álex Colorado que iba a las manos de un siempre seguro Wilfred, y ya en el 94 un disparo desde fuera del área de Gavilán salía rozando el larguero de la portería visitante. Finalmente, punto para la esperanza del Racing.

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