La firmeza del árbitro pesa a un Cádiz B muy espeso

  • Decisiones puntuales del colegiado desquician a un filial que pierde frente a un Arcos que recobra la esperanza

El Cádiz B terminó el encuentro ante el Arcos desquiciado por un arbitraje muy desacertado en acciones puntuales. Sin embargo, no hay que quitar méritos al rival que sabía lo que se jugaba y que hizo lo justo para llevarse tres puntos, que le permiten mantener esperanzas para lograr la permanencia.

El partido comenzó algo flojo, con un Arcos dubitativo sobre la forma de encarar el choque. Opciones de contraataques no había, pues para el filial amarillo la victoria no era una cuestión vital, y el encerrarse en busca del empate no era alternativa, ya que el conjunto que dirige Nico Sosa necesitaba el triunfo.

Ese desconcierto inicial lo aprovechó el filial para adelantarse en el marcador. El rechace de un saque de esquina cae en la frontal del área visitante a los pies de Juanje, que no se lo piensa y le pega al esférico raso y ajustado al palo izquierdo sin que el portero Melli intentara detener el balón.

El duro golpe a los seis minutos de juego no desmanteló al Arcos, que ordenó sus ideas puesto que ya no tenía otra que irse al ataque en busca del empate.

El verdadero peligro llegaba a las inmediaciones de la portería que defendía Terrén en jugadas de estrategia. De hecho, los tres tantos del Arcos llegaron a balón parado.

En el minuto 21 Bello empata al recoger una pelota suelta, tras un saque lateral de falta, para batir por bajo a Terrén.

Poco a poco el Arcos impuso su ritmo y el encuentro se volvió bronco con pelotazos de un lado a otro, lo que perjudicó el juego del Cádiz B que no pareció estar cómodo ante la nueva situación.

A falta de cuatro minutos para que acabase el primer tiempo Henares remataba a la red un nuevo saque de falta y dejaba tocada la moral del filial antes de que llegara el descanso.

Tras la reanudación, las continuas faltas a favor del Arcos desesperó al Cádiz B que no podía hacerse con el control del centro del campo ni encontraba huecos por donde crear peligro.

Pero peor se pusieron las cosas para los pupilos de Richard López. Otra falta lateral trajo el 3-1 a el marcador, aunque en esta ocasión fue de lanzamiento directo de Bello, en el que Terrén pudo haber hecho algo más.

Este golpe despertó a los jugadores del filial que comenzaron a mostrar sus cualidades en jugadas aisladas. Así una buena combinación que acabó en centro entre Miguel y Juanje, lo controló mal Caballero y Bienve, que siempre está en el lugar adecuado, remachó al fondo de las mallas.

El Cádiz B se acercó en el marcador y el colegiado comenzó a tomar decisiones muy discutibles. Un remate de cabeza de Bienve que se marchó por encima del larguero fue anulado por el árbitro, aunque el línea que se encontraba más cerca de la jugada no levantó la bandera y el jugador cadista no pugnaba con ningún rival.

Unos minutos después, el colegiado quiso expulsar por doble amonestación al capitán Jesús, cuando era la primera amarilla que veía el lateral derecho y finalmente, tras consultar con el asistente, reculó en su decisión.

El Cádiz B pareció algo adormilado en diferentes tramos del partido y cuando más se envalentonó mejor jugó. Por su parte el Arcos logró una importante victoria, tras sufrir en los últimos minutos ya que el empate no le servía.

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