Espacios saturados en centros con, cada vez, más servicios

  • El incremento de la ratio y del número de grupos ha provocado que muchos colegios del municipio hayan sacrificado sus zonas comunes para habilitar nuevas aulas

Los centros escolares del municipio se han ido adaptando a las necesidades de una población en aumento que cada vez exige más funciones a la educación. Muchos de ellos cuentan con aula matinal y comedor que necesitan espacios específicos. Unas exigencias que ha supuesto, en muchos casos, la pérdida de áreas comunes, como gimnasios o bibliotecas, en favor de estos servicios. En otras ocasiones, el incremento del alumnado, la adaptación para acoger a alumnos de Infantil o el desdoble de algunos de los cursos superiores al aumentar el número de repetidores ha obligado a estos centros a convertir estas zonas en aulas. Todo ello en colegios que han visto, con el paso de los años, cómo se iba ampliando su alumnado por las necesidades de escolarización.

Una saturación de los espacios que se une a la sobrecarga de alumnos derivado del incremento de la ratio. Un fenómeno que va directamente en contra de los nuevos planes educativos elaborados por la Junta de Andalucía, pero que, sin embargo, es permitido y autorizado por los servicios de Planificación ante la imposibilidad de crear nuevas líneas.

Esta situación que, aunque no es general sí que es muy habitual en el municipio, es especialmente destacable en los colegios más antiguos, como el José de la Vega, El Castillo o el Carmen Sedofeito.

Desde la Dirección del primero de ellos, situado en Panzacola, destacan que "es un centro muy viejo que necesita de una obra de reforma integral, así como la renovación del mobiliario". Además, están usando un aula externa, una de las clases de Infantil se ubica en el edificio de Primaria, el antiguo laboratorio se dividió para habilitar espacio para dos grupos y el aula matinal está instalada en la biblioteca escolar. Además, aseguran que "no hay espacios dignos para las tutorías y el salón de actos es muy pequeño, con un aforo para 60 o 70 alumnos, cuando somos en el centro casi 700".

Una situación similar es la que se registra en El Castillo. En este centro de El Lugar, que no cuenta con gimnasio ni tiene espacio para desdoblar una clase, tuvieron que utilizar la sala multiusos como comedor y aula matinal. "Es un centro muy pequeño y contar con estos servicios extras tan importantes ha supuesto una pérdida de espacio muy destacable", ha explicado el director del colegio, Juan Antonio Benítez.

Además, en este caso, desde la Dirección apuntan que "teníamos una solución a corto o medio plazo, ya que nos habían asegurado el aprovechamiento educativo de la planta alta de la futura estación de autobuses pero, ahora, con ese proyecto paralizado, tendremos que solicitar una nueva propuesta".

Por su parte, en el Carmen Sedofeito han habilitado incluso un vestuario y un pequeño cuartito que era utilizado como sala de audiovisules para cobijar nuevas aulas, mientras que los alumnos de Educación Infantil se encuentran en El Olivo, un edificio independiente, por falta de espacio. Este último aspecto será paliado con la ampliación del centro recogida en el proyecto Mejor Escuela y que se encuentra en la fase de redacción del proyecto. No obstante, el traslado de este alumnado supondrá un detrimento aún mayor del espacio disponible, según destacan desde la Dirección. Las obras también contemplan la construcción de un gimnasio y una mejora en las instalaciones de electricidad y agua.

El CEIP Alameda, uno de los más antiguos del municipio que, además, cuenta con la característica de encontrarse en un edificio singular, como el palacio Conde del Pinar, también tiene sus espacios aprovechados al máximo. "Hemos adaptado todos los habitáculos disponibles para albergar alumnos y para habilitar el aula matinal y el comedor", aseguran desde la Dirección. Otros centros, como Las Albinas y El Mayorazgo, ni tan siquiera tienen espacio para instalar el comedor, aunque sí mantienen algunas aulas específicas.

Otro de los centros que en los últimos años más problemas de espacio ha registrado, el CEIP Atlántida, ya ha visto solventado, al menos en parte, estos inconvenientes tras la construcción de un nuevo módulo con cinco unidades, el comedor, una biblioteca y un aula de informática. No obstante, un curso después de estrenar estas nuevas instalaciones, ya destacan que "no tenemos ningún espacio libre".

A pesar de esta situación, casi general en los centros educativos de Infantil y Primaria del municipio, otros colegios aseguran no sufrir, al menos tan notablemente, esta saturación de sus espacios. Este es el caso del García Lorca, El Trovador o Isabel la Católica, que cuentan con espacios, al menos suficiente, para albergar a sus alumnos y con aulas específicas. En este sentido, el director del CEIP Isabel la Católica, califica su centro como "privilegiado" por contar con biblioteca, aula matinal, comedor, aula de informática y laboratorios de idiomas e, incluso, con aulas vacías. Algo que, sin duda, no es ni mucho menos habitual en el panorama educativo local.

De este modo, es reiterada la petición entre los profesionales de la enseñanza de un nuevo colegio en la zona de La Banda y la expectativa de que el inicio de la actividad del nuevo CEIP La Barrosa, en la zona del litoral chiclanero, descongestione, en parte, algunos de estos centros.

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