A mi pareja la veo por la tele

  • Cinco jurados-consorte comentan cómo están viviendo estas noches, sin la compañía de sus cónyuges · Todos manifiestan que no tienen ni idea de cómo van las puntuaciones.

Lo que Dios unió que no lo separe el Carnaval. Aunque sí es cierto que el Concurso Oficial de Agrupaciones Carnavalescas está separando temporalmente a varias parejas, las constituidas por los miembros del jurado y sus cónyuges. En estas dos páginas, la esposa del presidente del jurado y los maridos y mujeres de cuatro vocales comparten cómo están viviendo estas noches, sin la compañía de sus compañeros de colchón. Y en los escasos ratos que comparten durante el día, aseguran que sus parejas no sueltan prenda sobre la clasificación de los grupos.

María José Beato, esposa de Paco Moya

"Ésta es la última vez, ¿eh?". Éstas fueron las palabras que María José Beato dijo a su marido cuando éste le comentó que le habían propuesto ser de nuevo presidente del jurado oficial del Concurso de Agrupaciones del Falla. De todas formas, reconoce María José que desde que comenzó la presente edición del certamen, apenas ha tenido tiempo de echar de menos a su esposo, ya que su madre ingresó en el hospital el pasado 9 de enero y hasta esta misma semana no ha recibido el alta médica. "Entre el trabajo y la hospitalización de mi madre apenas he tenido tiempo libre. Y ahora mi madre está en casa y tengo que cuidarla, así que apenas estoy viendo a Paco. Ni tampoco estoy siguiendo mucho el Concurso", se sincera. Ni siguiéndolo ni pidiéndole información a su marido, ya que María José jura "por mi vida" que "Paco no me cuenta absolutamente nada. Y yo tampoco le pregunto", agrega. El matrimonio apenas se está viendo entre semana, y ni siquiera por las noches están durmiendo juntos, ya que durante el concurso han acordado dormir en habitaciones distintas para no molestarse mutuamente. "Yo me levanto a las siete todos los días para ir a trabajar, y si durmiera con él me desvelaría todas las noches con su llegada. Y lo mismo le pasaría a él cuando a las siete sonara mi despertador; así que estos días dormimos separados, que ya tenemos una edad y hay que descansar", ríe la cónyuge del presidente del jurado oficial.

Carmen Sepúlveda, esposa de Juan Manuel Canseco

Carmen Sepúlveda no se identifica con el papel de 'sufridora'. Para nada. Cuenta que fue ella quien animó a su marido, Juan Manuel Canseco, a aceptar el cargo de vocal del jurado de coros y chirigotas de este COAC 2012. "Cuando el presidente del jurado llamó a Juanma, le cogió por sorpresa, no se lo esperaba. Así que le pidió tiempo para pensárselo, y cuando me lo comentó, ni lo dudé". Literalmente, le dijo a su esposo: "Juanma, por Dios, ni te lo pienses. Sé que es sacrificado, pero también es una oportunidad única". "Yo estaba más ilusionada que él", comenta Sepúlveda, que no puede disimular su pasión por el Carnaval.

La gaditana, que lleva 15 años con Juanma (diez de ellos casados), asegura que lleva bien la ausencia de su marido. Es algo a lo que ya está acostumbrada, ya que recuerda que Canseco se ha llevado muchos años saliendo en agrupaciones. "Yo lo conocí ensayando. Creo que cuando empezamos a salir, él estaba en la chirigota 'Los bordes del área'. Así que siempre se ha estado quitando de en medio por las noches", sonríe.

Mientras Juanma puntúa, Carmen se queda en casa con las dos hijas del matrimonio -una de ocho y otra de dos años- y con el Concurso escuchándolo de fondo. Cuando las niñas se duermen, aprovecha para seguir el certamen por la televisión, lo que puede... Le gustaría acudir al Teatro y seguirlo en directo, pero le resulta imposible por sus obligaciones como madre. "Si las niñas fueran ya mayores, aprovecharía la entrada que le dan a Juanma, pero no puede ser", dice resignada.

A diferencia de otros años, Carmen asegura que no está hablando del Concurso con su esposo. "Es tema tabú", asevera. "Ni él me comenta nada sobre las agrupaciones a las que puntúa ni yo le pregunto. Prefiero no saber...", comenta riendo. Y mantiene la sonrisa cuando se le pide una anécdota. Cuenta que una noche pasada Juanma la despertó al llegar a casa con una sorpresa: su postre preferido. "El menú del jurado lo sirve El Faro y a mí me encanta uno de sus postres, los canutillos rellenos de chocolate, y Juanma me trajo dos las otras noches. Comentó entre sus compañeros que era mi postre preferido y le animaron a traérmelos. Fue un detalle".

Esther Rivera, esposa de Fali Figuier

Al igual que Carmen, la esposa de Fali Figuier también está acostumbrada a cenar muchas noches sin su marido, como consecuencia también de los ensayos. Pero este año el motivo es otro. El comparsista es vocal del jurado de coros y comparsas del COAC, algo que Esther lleva bastante bien, aunque reconoce que está viendo a su pareja menos que nunca. "Todos los días se va de casa a las siete y pico. Hay días que lo espero despierta, pero la mayoría estoy ya dormida cuando llega. Hay días que sólo nos vemos durante el almuerzo... así discutimos menos", bromea la gaditana.

Esther y Fali se conocen desde pequeños, aunque comenzaron a salir hace ocho años y cinco son los que llevan casados. Esther también es una gran aficionada al Carnaval, y lamenta no poder acudir al Falla para vivir el Concurso en directo porque sus obligaciones como madre se lo impiden. El matrimonio tienen un hijo de cuatro años y otro que viene en camino.

Rivera comenta que la noche que actuó la comparsa 'Los duendes coloraos' se llevó un buen susto al percatarse de que los comparsistas nombraban a su marido en uno de los cuplés: "Cuando escuché su nombre, dije ¡Ay, Dios! Pensé que le iban a decir algo malo, y me puse tan nerviosa que no conseguí escuchar el resto de la letra. Pero después me llamaron familiares y me comentaron lo que Los Carapapa habían cantado, que no era nada malo", ríe ahora.

Con Fali sí que no hay intercambios de comentarios sobre el Concurso. "Nada de nada. No suelta prensa. Él es muy discreto y responsable", resalta su esposa, quien en el fondo agradece que no le 'filtre' información. "Hay gente que no se cree que Fali no me cuente nada, pero es la verdad. Y yo tampoco quiero que me cuente... Ya me ha pasado que he dado mi opinión sobre alguna agrupación y quienes me escuchaban pensaban que yo estaba hablando por él, y para nada. Yo también soy aficionada y tengo mi propio criterio".

Carlos Vázquez, pareja de Alicia Rodríguez

Contando está los días que restan para que acabe el Concurso. La pareja de la vocal de chirigotas y cuartetos Alicia Rodríguez está hasta... Dejémoslo en que está harto. Valiéndose del humor, Carlos se queja de que desde que comenzó el certamen apenas pasa tiempo con su novia, y para que ella descanse está asumiendo tareas que normalmente realiza Alicia, como ir a la plaza. "Esto es un coñazo -apunta sonriendo-. Cuando le propusieron ser miembro del jurado, la animé a dar el sí porque sé que es una experiencia única para alguien a quien le gusta tanto el Carnaval, pero es verdad que a mí me está resultando duro porque apenas tenemos tiempo ahora para estar juntos, se nos hace más difícil", se sincera el joven. Eso sí, recalca que está "feliz" por ella.

Desahogado ya, Carlos -que es aficionado a la fiesta y hermano de 'El Potera'- afirma estar totalmente al margen de la labor que desempeña su pareja como miembro del jurado. "Ni ella me cuenta nada ni yo le pregunto cómo van las agrupaciones. Estamos ahora tan poco tiempo juntos, que cuando tenemos un rato para nosotros ni se nos ocurre hablar de Carnaval".

Andrés Pareja, esposa de María del Moral

El hecho de que María del Moral sea este año miembro del jurado oficial del Concurso del Falla no ha trastocado demasiado su vida familiar. Quien lo dice no es ella, sino su marido, Andrés Pareja: "Trabajamos los dos y estamos acostumbrados a arrimar el hombro los dos en casa. Nos complementamos. Ahora es verdad que estoy yo un poquito más dedicado a las cosas de la casa, pero eso no supone ningún problema. Es cuestión de organizarse", comparte. Y agrega que él suele cocinar más que su esposa, por lo que no está tirando de bocadillos a la hora de la cena. "Ella está muy liada ahora, así que tiro yo algo más de las riendas de la casa, pero no pasa nada", resta importancia el consorte.

Andrés también es un gran aficionado a la fiesta. Recuerda que María y él, que se conocieron a la temprana edad de 14 años, salieron juntos en el primer coro mixto, 'Mariscaores gaditanos', del año 81. Es por ello que hablar sobre Carnaval es algo normal e incluso se puede decir que obligado en este matrimonio. No obstante, apunta Andrés que aunque comenta con su mujer las actuaciones de algunas agrupaciones, "no se toca el tema de las puntuaciones, ni tampoco ahondamos demasiado en los repertorios. Yo opino, pero no me meto en lo que hace el jurado".

Aún no ha ido al Falla, pero sí lo han hecho los dos hijos del matrimonio, de 16 y 15 años. "Esta familia es muy carnavalera", sonríe. Seria, en cambio, se vuelve su voz cuando habla sobre cómo está llevando María este plus del Teatro: "Además de su trabajo, lleva varias cosas para adelante, como las clases de catequesis en Salesianos, las manualidades... Ser miembro del jurado de coros y chirigotas lo ha integrado en su vida normal, y es verdad que está descansando poco. Debería descansar más".

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