cádiz cf

Exclusividad para la Liga

  • El equipo amarillo halla en el buen papel desempeñado en la Copa un estímulo más para mantener su excelente trayectoria en el campeonato, en el que ya se centra al cien por cien

Álvaro García levanta los brazos tras el gol que marcó en Sevilla, flanqueado por Servando (i), Brian, Eugeni y Kecojevic. Álvaro García levanta los brazos tras el gol que marcó en Sevilla, flanqueado por Servando (i), Brian, Eugeni y Kecojevic.

Álvaro García levanta los brazos tras el gol que marcó en Sevilla, flanqueado por Servando (i), Brian, Eugeni y Kecojevic. / antonio pizarro

La aventura de la Copa del Rey resultó más larga de lo esperado. Pocos imaginaban que el Cádiz iba a poder llegar tan lejos, pero este equipo demuestra que es capaz de todo aunque enfrente tenga un adversario más poderoso. Caer en los octavos de final contra el Sevilla, un rival inmerso en la Liga de Campeones, con un presupuesto 16 veces mayor, encaja con la lógica. No haya que reprochar a un Cádiz que se creció aunque no pudo seguir adelante. El conjunto amarillo se marcha del torneo por la puerta grande, con la sensación agradable de haber plantado cara a un adversario de primer nivel al que llegó a poner en aprietos en determinados momentos. Amagó pero no golpeó. Y no fue por falta de oportunidades. Aquel penalti desperdiciado por Salvi en el encuentro de ida, el derechazo de David Barral al larguero ya en el choque de vuelta, el mano a mano no aprovechado por Moha Traoré, todavía con cero a cero, el abanico de oportunidades en la recta final del partido… El Cádiz se marchó del Sánchez Pizjuán con la cabeza bien alta tras haber tuteado, con la segunda unidad, a un Sevilla silbado por su público que no lo tuvo nada fácil pese a que solvento la eliminatoria con 4-1 (0-2 en la ida y 2-1 en la vuelta).

El balance de la trayectoria de los gaditanos en la Copa del Rey es positivo. Dejó en la cuneta al Almería, Osasuna y Betis, con especial recuerdo para aquel inolvidable 3-5 en el estadio Benito Villamarín. Más no se puede pedir. El buen papel de los amarillos en la Copa sirve de estímulo para afrontar la segunda vuelta de la Liga, que es lo que de verdad importa, en la que pone todo el empeño sin reservas.

El equipo amarillo queda liberado en exclusiva para la competición en la que pone toda la carne en el asador, en la que no hay rotaciones más allá de las necesarias.

Atrás queda la preparación de partidos entre semana con la mente puesta en el del fin de semana. Ya no cabe más desgaste en un torneo reservado para los grandes en el que tarde o temprano estaba condenado a ser eliminado. Si tiene que caer, cuanto antes, mejor. Se ahorra partidos entre semana en las próximas fechas.

Toda la plantilla cadista está ya volcada con los cinco sentidos en la Liga con el reto de romper la barrera de los 50 puntos lo antes posible y, con la permanencia asegurada, poder pensar en la posibilidad del ascenso a Primera División. Por algo ocupa la segunda posición en el ecuador de la temporada. El Cádiz es un equipo fiable que quiere seguir siendo de los más fuertes. Y además ya cuenta con un jugador más. Eugeni, el primer refuerzo del mercado invernal, debutó de manera oficial el pasado jueves y no sería extraño que formar parte de la convocatoria para la cita del domingo en el Carranza contra el Córdoba -a partir de las cuatro de la tarde-. El medio tiene trabajo por delante para amoldarse al equipo, aunque en Sevilla tomó los galones para las acciones a balón parado. Está llamado a desempeñar ese papel ante la ausencia de José Mari.

La plantilla se ejercitó ayer en la Ciudad Deportiva de El Rosal para preparar el comienzo de la segunda vuelta. El objetivo es empezar con buen pie, rebasar los 40 puntos -42 si consigue el triunfo- y como mínimo conservar la segunda plaza, de ascenso directo. La opción del capturar el liderato está abierta siempre y cuando se imponga al Córdoba y el Huesca no venza en su terreno al Numancia en un duelo entre rivales directos. La misión de los futbolistas de Álvaro Cervera contra el conjunto cordobés no se presenta nada sencilla pese a la ubicación de los verdiblancos en la cola de la clasificación. Los equipos más necesitados se vuelven más peligrosos en la segunda parte del campeonato.

Santiago Varón Aceitón, perteneciente al comité balear, ha sido designado para dirigir el encuentro entre el Alcorcón y el Cádiz, programado para el mediodía del domingo día 21 en territorio madrileño. Será la primera vez que arbitre al conjunto amarillo.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios