"En el niño los trastornos mentales se manifiestan de forma diferente"

  • España es de los pocos países de la Unión Europea que no tiene una especialidad en Psiquiatría Infantil. Montesinos explica por qué es necesario que se cree

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La consulta con un niño no se basa en el diálogo sino en la observación de la conducta. Los trastornos infantiles no suelen manifestarse de manera sintomática. La terapia familiar es fundamental en el tratamiento de problemas en niños y adolescentes. Es muy importante la empatía, lograr que el niño se sienta cómodo y relajado.

Estos son los motivos esenciales que hacen necesario la creación en España, como existe en casi la totalidad de la Unión Europea, de una especialidad médica en Psiquiatría Infantil y Juvenil. Como lo explica el psiquiatra gaditano Conrado Montesinos, "existe una especificidad y los trastornos mentales se manifiestan de forma diferente en el niño". No es lo mismo tratar a un adulto que un niño, pues los problemas no se presentan de igual forma. Por ejemplo, "puede existir una depresión y no tiene por qué haber tristeza, sino irritabilidad y rebeldía; en el caso del trastorno bipolar no existe una fase eufórico-depresiva como en el adulto sino que aparece lo que se denomina tormenta afectiva; la esquizofrenia y los cuadros psicóticos no siempre afloran con alucinaciones sino que aparecen cambios radicales de carácter y conducta, agresividad y aislamiento".

Pero hay otro argumentos expresados en cifras y que señalan la alta prevalencia de trastornos mentales entre la población más joven. El suicidio es la tercera causa de muerte en la adolescencia. Los trastornos de conducta afectan a 700.000 niños y adolescentes en España. Existe un claro aumento de casos de trastorno bipolar y depresión. El Trastorno de Déficit de Atención por Hiperactividad (TDH) afecta a entre un cinco y un ocho por ciento de los niños y adolescentes pero sólo se diagnostica a uno de cada cuatro.

Además la Organización Mundial de la Salud (OMS) apunta que más del 60 por ciento de los trastornos mentales aparecen antes de los 14 años. Por esto, señala Conrado Montesinos que esta especialidad permite realizar una medicina preventiva por cuanto "la evolución de estas patologías es mejor cuanto antes se aborden".

Actualmente existen en la sanidad pública un servicio específico para los niños y adolescentes que se organiza en la Unidad de Salud Mental Infanto-Juvenil (USMI) que existe en los hospitales de referencia. Pero los profesionales que se dedican a este tipo de pacientes no tienen una formación específica obligatoria sino que muchas veces esta depende de las inquietudes del profesional que, incluso debe ir al extranjero para formarse. Este el caso del doctor Montesinos que realizó la especialidad en Portugal.

Aunque la concienciación es cada vez mayor, además del problema de la inexistencia de especialidad mucha veces es para los padres complicado detectar que existe una necesidad de que un hijo acuda al psiquiatra. Para Montesinos, de manera genérica, algunos indicativos pueden ser, en el caso del niño, "cuando detectan falta de reacción, aislamiento, falta de reacción, posturas oposicionistas o irritabilidad elevada". En el caso del adolescente, "aislamiento muy intenso en casa, gran rebeldía o cambio brusco de la vestimenta".

menos en españa

Salvo en Rumania, Lituania, Malta, Holanda y España en el resto de países europeos existe la especialidad médica de Psiquiatría Infanto-Juvenil. En España lo único que se hace es una rotación de seis meses en servicios infantiles dentro de la formación genérica en Psiquiatría. Es una reivindicación antigua pero el Ministerio de Educación no ha aprobado su puesta en marcha. Los profesionales partidarios solicitan la creación de esta rama como especialidad autónoma, que es la opción más frecuente en los países europeos. Otros sin embargo, como Francia, tienen unos años troncales mientras los restantes divergen en formación para el tratamiento de niños o adultos.

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