"No me he planteado ser alcalde algún día. Cádiz tiene Teófila para rato"

  • Ignacio Romaní lidera el nuevo área de Desarrollo Económico. Su objetivo a corto plazo es sacar adelante la revisión del PGOU, que debe ser un instrumento para generar empleo en el futuro

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Ignacio Romaní dice que intenta huir del protagonismo, pero los hechos le llevan a estar en el primer plano. La última, convertirse en delegado de Urbanismo.

-Usted es ahora una especie de superconcejal y hombre fuerte del equipo de Gobierno por la gran cantidad de responsabilidades que reúne. ¿Qué piensa de las críticas de la oposición acerca de que recae demasiado trabajo en tres personas?

-En primer lugar, a mí no me gusta para nada que se me ponga la etiqueta de superconcejal o de "hombre fuerte". Por mi trayectoria se puede ver que siempre he sido una persona de trabajo en equipo. Nunca me ha gustado ser la figura. Simplemente esto es una oportunidad más, un reto político dentro del proyecto de Teófila Martínez, a la que le agradezco su confianza. Para un político comprometido es muy gratificante.

-Con esta trayectoria, ¿no le gustaría llegar a ser alcalde de la ciudad en algún momento?

-No está en mis planteamientos. Me considero joven y una parte del equipo de Teófila. Hoy en día pertenecer a su equipo es una carta de presentación importante. Estoy orgulloso de que me hayan propuesto para el Senado y hasta ahí son mis momentos políticos. Cádiz tiene a Teófila para rato para beneficio de todos.

-¿Qué sabía usted de Urbanismo antes de que le dieran esta responsabilidad?

-Bastante, ya que estoy todas las semanas presentes en las reuniones del área de Urbanismo y en las otras. Ese hecho hace que pueda mantener constante el trabajo que se estaba realizando. Hay que tener en cuenta que en mis anteriores responsabilidades he tenido que tocar temas de urbanismo, Por ejemplo, cuando estuve en Asuntos Sociales viví el urbanismo social, en Fomento hemos tenido empeño en la creación del empleo a través de las infraestructuras. Quizás lo que me faltaba era el día a día de las licencias. Lo que tengo claro es que ésta es una oportunidad de oro para cerrar el círculo ya que me va a dar la visión definitiva de la ciudad al completo. En este equipo de Gobierno se trabaja mucho de manera transversal y Loaiza podía haber ido a Fomento como yo a Urbanismo.

-¿Le cogió de sorpresa su nombramiento?

-La verdad es que no. Podía haber sido cualquiera, pero con la forma de trabajar que tenemos en el Ayuntamiento, cualquiera puede tomar la responsabilidad. Eso sí, la alcaldesa siempre ha tenido claro, y así lo ha hecho hasta ahora, que esta delegación debe estar ocupada por una persona que no tenga nada que ver con el urbanismo para diferenciar el trabajo del político al del técnico.

-¿Es la revisión del Plan General la principal tarea que se le presenta por delante?

-Por supuesto. Ahora estamos revisándolo para que genere desarrollo económico y empleo, que es uno de los objetivos del equipo de Gobierno. Está muy avanzada y de la misma va a resultar un instrumento que va a ser crucial. Por ello creo que es acertada la función de desarrollo económico. El PGOU que propusimos a los ciudadanos es el que ha votado la mayoría. El hecho de que pueda ser el mejor recurso para crear empleo y desarrollo económico puede ser uno de los motivos de que esté aquí en Urbanismo.

-Con la frase "está muy avanzada" llevamos ya bastante tiempo y no se termina nunca.

-Si vemos la línea de los planes generales de todas las ciudades, estamos en los mismos plazos.

-Esta delegación está en continua fricción con la Junta de Andalucía. ¿Va a cambiar algo con usted?

-Yo lo que creo que Loaiza ha demostrado una paciencia infinita a la hora de negociar con otras administraciones. Hemos sido el motor del tren de esta ciudad y las otras administraciones no han tenido remedio que engancharse a los proyectos. Hemos negociado dando ejemplo. Para mí la mejor forma de actuar es la de Loaiza: cumplir objetivos, desarrollar iniciativas e ir por delante. Y por supuesto tender la mano a las otras administraciones.

-¿No es algo peculiar ser delegado de Urbanismo en una ciudad sin suelo?

-Más que nada es complicado. Lo que hacemos es una operación de microcirugía. No obstante, es un área fundamental para el desarrollo de la ciudad. La gran ventaja es que toda la transformación que hagamos depende de un proyecto común que ya enseñamos en la campaña. Es fácil ser concejal de Urbanismo si sigues el programa que han refrendado los gaditanos.

-¿Se arrepiente en algún momento de haber dejado su trabajo en la Universidad de Cartagena para venir al Ayuntamiento?

-Para nada, aunque fue una decisión difícil porque dejé una posición estable para pasar a la política, que lo es mucho menos.

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