Los monarcas y su séquito vivieron una apretada agenda matinal

  • Melchor, Gaspar y Baltasar permanecieron durante tres horas visitando a enfermos hospitalizados en el Puerta del Mar · La alcaldesa les ofreció también una recepción en el Ayuntamiento de la ciudad

Ningún año es fácil para los Reyes Magos la visita al hospital, a los enfermos. Sin embargo siempre coinciden en destacar esas horas que pasan intentando repartir un poco de ilusión entre los que más lo necesitan, como las más gratificantes del tiempo que pasan ejerciendo como magos.

La recompensa son esos ojos como platos que los miran atónitos cuando se acercan a un niño. La pequeña Alba, Sandro, Lucía, el pelirrojo Lucas y sus hermanos. Unos son aún de muy corta edad, de meses, pero saben tirar de las barbas y agarrar los regalos. Otros se asustan y se echan en brazos de sus padres, otros señalan y dicen “mira reyes” y saltan agitando sus dos coletas, otros se asoman curiosos o se quedan mudos cuando el rey les asegura que les vio bien temprano cuando pasaba con el camello.

Tres horas estuvieron ayer los de Oriente arrastrando sus capas por los pasillos del hospital de Cádiz y asomándose a las habitaciones de pacientes pequeños y mayores. Una visita más larga que la de otros años en la que Melchor (Antonio Sáez), Gaspar (José Joaquín León) y Baltasar (Fernando Souza) quisieron llevar “un mensaje de esperanza”. Así lo declaró el rey negro, que aseguró a los niños y sus padres que“esto es algo pasajero”, a lo que Gaspar añadió el deseo de que “pronto estéis buenos y en la calle”.

Algo pasadas las nueve de la mañana hicieron su aparición sus Majestades en el centro sanitario, donde fueron recibidos con un breve desayuno. Aprovecharon ese momento para realizar sus propias peticiones para este día.  En tiempos de crisis, los tres pidieron trabajo. Fue el deseo expuesto por Melchor, al que añadió el de “que desaparezcan las tensiones y disgustos entre los matrimonios, para que no los sufran los niños”. Este aseguró llegar con “ilusión y alegría suficiente para poder repartirla aquí”. Gaspar pidió a todos “un esfuerzo para crear trabajo y empleo en la provincia y para mantener el que existe”, a lo que sumó un mensaje de solidaridad. También Baltasar se acordó de los parados a la vez que se mostró “orgulloso de poder participar en toda la jornada de hoy para transmitir alegría en estos momentos de tensión social”.

El Cartero Real (José Manuel Sánchez Reyes) puso su toque carnavalero al evento y además de “salud para todos”, pidió a los Magos “dos cuplés que me hacen falta para la semifinal”. Aseguró haber recogido y leído ya todas las cartas de los miles de niños gaditanos que se las entregaron, a lo que apuntó que “dicen que el índice de natalidad ha descendido, pero no es cierto”. En tono algo más serio se mostró entusiasmado con los primeros momentos emotivos de la jornada, entre los que mencionó “la ilusión con las que nos ha recibido y que mantiene una mujer de 84 años a la que hemos visitado”.

Después de la inexcusable visita al Puerta del Mar sus majestades y su séquito continuaron su apretada agenda, que incluía un recorrido en autobús descapotable por extramuros, un parada en la Residencia Alvernia y la habitual recepción oficial en el Ayuntamiento.

La tan esperada mejoría del tiempo se unió a la llegada de los Reyes Magos y contribuyó a que antes de la una de la tarde ya fueran numerosas las personas, con predominio de niños, congregadas en la plaza de San Juan de Dios para esperar a los monarcas.

También los niños llenaron el salón de plenos del Consistorio, donde los más pequeños fueron invitados a sentarse sobre la moqueta en el espacio comprendido entre los escaños de los concejales, frente a la presidencia, donde Vicente Sánchez, el teniente de alcalde delegado de Fiestas, intentaba que dominaran los nervios, que  se notaban igualmente en sus padres.

A la una y media, la hora prevista para la llegada del cortejo real y dado que no se había producido la misma, los niños comenzaron a demandar su presencia, “¡Que vengan los Reyes!”, gritaron, lo que se produjo cinco  minutos después.

Melchor, Gaspar y Baltasar, precedidos de la alcaldesa Teófila Martínez, así como de la Estrella de Oriente y el Cartero Real, accedieron al salón de sesiones, donde la alcaldesa les dio la bienvenida a la ciudad.

Baltasar, en nombre de los tres, dijo que llegaban desde Oriente siguiendo a la Estrella y que habían recibido del Cartero Real todas las peticiones de los niños de Cádiz. “Os traemos un mensaje de paz, amor, solidaridad e ilusión, tenéis que ser buenos de corazón, obedientes, amigos y seguir siendo inocentes”, afirmó entre aplausos.

Por su parte Teófila Martínez reiteró al auditorio infantil que tenían que ser buenos, “para que los Reyes vuelvan el año que viene”, agradeciéndoles finalmente su visita a los monarcas.

Los tres Reyes Magos se dirigieron luego al balcón principal del Ayuntamiento desde el que saludaron y lanzaron caramelos a los pequeños congregados en la plaza de San Juan de Dios, a los que Gaspar dijo que ya habían leído sus cartas y que por la noche verían cumplidas sus peticiones.

La alcaldesa les hizo pasar finalmente a su despacho oficial para que descansaran unos minutos antes de dirigirse a la sede de Aspademis.

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