La máxima aspiración es que La Caleta tenga el sello Q de calidad

  • El Ayuntamiento, que mantiene las tres banderas azules, apuesta ahora por la ecología, con la instalación de quince islas para la recogida selectiva de residuos, y la integración de los minusválidos

Coincidiendo con el último día de la pretemporada de playa, del 16 de marzo al 31 de mayo, y la víspera del inicio de la denominada temporada baja, del 1 al 15 de junio, Santiago Posada, concejal delegado de Playas, afronta su segundo verano con la satisfacción de haber mantenido en La Caleta, La Victoria y Cortadura las banderas azules que concede la Asociación de Educación Ambiental y del Consumidor (Adeac).

Ahora destaca que la apuesta del Ayuntamiento apunta a la ecología, por lo que se van a a instalar a lo largo de los ocho kilómetros de playa 15 islas ecológicas para seleccionar la recogida de residuos, aparte de los contenedores amarillos ya existentes en las playas de la capital.

También se apuesta por aumentar la integración de los minusválidos, que van disponer de más sombrillas en los módulos de La Caleta y La Victoria, así como de dos sillas más adaptadas para el baño, que se unen a la cinco ya existentes, y la adaptación de las duchas.

El objetivo es que se consiga la demandada integración al cien por cien, para lo que se proyecta otro módulo más adaptado para minusválidos en el último tercio de la playa Victoria

Otra novedad será el nuevo módulo de servicio en Santa María del Mar, una demanda de los usuarios de dicha playa, que será similar a que se instala en la de La Caleta bajo el colegio Santa Teresa, dotado de servicios para señoras y caballeros, y con el correspondiente personal de mantenimiento.

Igualmente se ha reformado el módulo número uno de Santa María del Mar, junto al campo de rugby, en el que se ha cambiado la solería y la grifería, y se ha dotado de agua caliente, al igual que el de La Caleta, los dos únicos que carecían de este servicio.

También se estrena el servicio de megafonía en la playa de La Caleta, donde se amplía la carpa para los juegos infantiles.

Santiago Posada aspira ahora a que la playa de la Caleta obtenga el sello Q de calidad, que concede el Instituto para la Calidad Turística y que posee la Victoria desde 2004, que fue de las pioneras en conseguir dicho galardón que reconoce los sistemas de seguridad, dirección, salvamento y primeros auxilios, así como los servicios de información, limpieza y recogida selectiva de residuos, el mantenimiento, las instalaciones, los equipamientos, los accesos, los servicios higiénicos y la oferta de ocio.

El edil responsable de Playas destaca que los propios usuarios de La Caleta son los que más la miman y señala como principal obstáculo los bajos del balneario de la Palma, de difícil acceso para la maquinaria de limpieza y donde además el sol no llega a la arena, lo que no quiere decir que no se controle el estado higiénico y sanitario de la misma.

De la singularidad de la playa, que dice que es la hermana de la de la Concha donostiarra, destaca además que la caseta de información allí situada en la que más visitas recibe.

En cuanto la playa de Santa María del Mar afirma que las dificultades para el acceso son el principal inconveniente para que, como las tres restantes, consiga la bandera azul cuya concesión evalúa la Fundación para la Educación Ambiental en Europa (FEE).

Posada asume que un año más saltará la polémica con las barbacoas del Carranza, que asegura que es mejor que se celebren un día entre semana, porque disminuye la afluencia de público, si bien destaca que las playas pertenecen a la Demarcación de Costas, y los ayuntamiento son meros inquilinos de las mismas, lo que incluye también las competencias sobre las barbacoas. "Nosotros nos limitamos a que transcurra con las medidas de seguridad y a limpiar luego las playas", dice.

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