El desalojo de Pasquín vuelve a cuestionar los garajes en el casco

  • Tras un derrumbe en La Viña hace dos años el Ayuntamiento anunció que limitaría la construcción de subterráneos en intramuros a través del nuevo PGOU

Comentarios 9

El desalojo de nueve familias de los números 7 duplicado y 9 de Pasquín y 100 de Sagasta ha vuelto a poner en tela de juicio la seguridad de realizar subterráneos en el casco histórico de la ciudad. “Garajes no se pueden hacer aquí; ¿son de Santander o es que todavía no se han enterado de que las fincas apenas tienen cimientos”, reflexiona el presidente de la asociación de vecinos de La Viña, José Lado.

A esta entidad ya le tocó lidiar con el desalojo de varias fincas situadas junto a un solar enorme, fruto de demoler varios edificios, y donde se construía un subterráneo. Fue después del hundimiento de un suelo de Barrocal, junto al solar donde se hacía un profundo subterráneo y antes del derrumbe del muro medianero de Fernández Shaw... donde también se iba a hacer un subterráneo. Son los últimos casos y algunos vecinos todavía sufren las consecuencias.

El arquitecto de la promotora de las obras de Sagasta 96 y 98, Promociones Eritea, se reunió ayer con el técnico municipal; el día anterior la empresa hormigonó el hueco producido en el muro afectado, una labor que terminó sobre las diez y media de la noche. Según explicó el Ayuntamiento, se espera que esta misma semana vuelvan a sus hogares los vecinos de Sagasta, 100 y Pasquín, 9, mientras que los que tendrán que esperar más son los de la finca más cercana al muro (Pasquín, 7 duplicado) porque hay que hacer obras en el interior. La promotora espera que los primeros vecinos vuelvan a sus casas de los establecimientos hosteleros donde siguen realojados hoy mismo a ser posible; aunque ya está afianzado el muro, se está esperando a que el material termine de consolidarse para no correr riesgos. En todo caso, la jornada de hoy ha traído dos buenas noticias para los inquilinos: la promotora se hará cargo de realojos y arreglos y las fincas no han sufrido daños estructurales.

La asociación de vecinos de La Viña se ha encargado de atender a estos vecinos; esta mañana, explica Lado, tuvieron que recurrir a Asuntos Sociales para continuar la reserva en el hostal Centro Sol y el hotel San Francisco a la espera del veredicto técnico.

Y si nada más producirse el desalojo era el Grupo Municipal Socialista el que pedía al gobierno local un mayor control de las obras autorizadas, ayer fue la organización de consumidores Facua la que reclamó que no se autorice la construcción de más garajes subterráneos en el casco histórico.

“El Ayuntamiento está jugando con la integridad física de los vecinos cada vez que autoriza la realización de obras subterráneas en dicha zona”, aseguran los consumidores. Facua reclama la modificación de la normativa sobre licencias de obras “ya que los actuales requisitos de seguridad que las mismas deben cumplir se han mostrado claramente insuficientes, dado el alto número de accidentes que se han producido en los últimos años”. La coincidencia de estos casos con la construcción de garajes hace que los consumidores pidan que no se autoricen más; y a su juicio estas instalaciones van en detrimento del fomento del transporte público.

En el año 2006, tras el desalojo en la zona de la Viña, el gobierno local indicó que en el próximo Plan General de Ordenación Urbana introduciría limitaciones a la construcción de subterráneos en el casco histórico.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios