El ciclo combinado aspira a ser líder de producción eléctrica del país en 2008

  • La planta de Iberdrola en Arcos refuerza el liderazgo energético de la provincia emitiendo un 75% menos de CO2 que el carbón

La central de Iberdrola en Arcos va camino de cumplir cuatro años y afronta 2008 con la clara expectativa de que el ciclo combinado se consolide definitivamente como el principal sistema de generación eléctrica del país. Las claves para este despunte final sobre las térmicas de fuel y carbón serán dos: la moderación del precio del gas, que en el último año batió récords al igual que el petróleo, y el inicio del coste de las emisiones. Estos dos factores, unidos a las cada vez mayores presiones de la UE para reducir la producción de CO2, reforzarán la posición del ciclo combinado como la fuente de energía alternativa a las fósiles tradicionales.

Ya en el último año, el ciclo combinado aportó al mercado eléctrico 68.304 gigavatios hora, lo que le colocó a sólo 3.500 del carbón, que siguió siendo la primera energía con el 27,5% del suministro peninsular. En cambio, en Andalucía el mix energético hace tiempo que se invirtió y el ciclo combinado está ya a punto de duplicar la producción procedente del fuel y el carbón.

La aportación de la central de Arcos fue de casi 3.600 gigavatios en 2007, lo que representa el 5,3% del total nacional de este tipo de energía -aún no se conocen los datos regionales-, pero su potencial es aún mucho mayor porque sus tres grupos de 1.600 megavatios (400+400+800) conforman la mayor potencia instalada del país.

La planta tiene una vida media de 25 años y da empleo a 100 trabajadores -sesenta de los cuales propios de Iberdrola Generación y todos ellos gaditanos-. Su principal papel es dar garantía al sistema compensando así la mayor inestabilidad de las centrales hidráulicas y , sobre todo, de los parques eólicos. Y, según remarca su director, Manuel Cantos, la clave de su futuro es, por supuesto, la importante reducción de emisiones que permite y, también, el mayor rendimiento que extrae de los recursos naturales que emplea (gas natural y agua). Mientras que la central arcense emitió el último año 373,5 gramos de CO2 por cada kilovatio producido, una de fueloil habría generado 800 y una de carbón habría llegado a las 950, casi el triple. Además, el óxido de nitrógeno que libera es 4.000 veces menor que esta última, la emanación de óxido de azufre es mínima y totalmente nula la de partículas. De esta forma, subraya Iberdrola, la central de Arcos ha permitido ahorrar más de dos millones de gramos de dióxido de carbono en su producción de casi 3.600 gigavatios hora.

La mayor actividad la registra el grupo III, que es el primero que se enciende al ser el más avanzado tecnológicamente y también el más eficiente. Su principal adelanto es el sistema multieje, también llamado 2x1. Fue el primero que se instaló en el mundo y su funcionamiento se basa en una turbina de vapor y dos de gas (frente a la única de que disponen los otros dos grupos), además del generador que convierte la energía mecánica en electricidad. Esta duplicidad es la que aporta el plus de aprovechamiento y, por lo tanto, de ahorro tanto de gas, del que consumen más de un billón de metros cúbicos al año, como de agua, que se toma del embalse de Guadalcacín y la media es de siete hectómetros cúbicos anuales (el máximo es de 15 y debe devolver cinco depurados).

Cuando este tercer grupo llega al 60% de su capacidad es cuando entran en funcionamiento los grupos II y I, sobre todo en los momentos punta de demanda de verano e invierno. De esta forma, hay meses como febrero, marzo o abril que tienen una actividad muy baja y se aprovecha para las revisiones.

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