Vuelve el Baratillo, estrenando imagen y ubicación

  • El tradicional mercadillo dominical de los alrededores del Mercado Central se situó ayer en la avenida Gómez Ulla

El Baratillo, el centenario mercadillo dominical que se venía instalando en los alrededores del Mercado Central y que ha tenido que cambiar de ubicación debido a las obras de remodelación que se llevan a cabo en la Plaza de Abastos, estrenó ayer emplazamiento, concretamente en la acera de la avenida Doctor Gómez Ulla, la opuesta a la verja del parque Genovés, desde la calle Santa Rosalía a González Tablas.

Después de dos meses de ausencia y gracias al esfuerzo del colectivo de vendedores por recuperar el tradicional Baratillo de los domingos, ayer se volvieron a abrir al público 45 puestos, contando para ello con la colaboración del Ayuntamiento y también de la asociación de vecinos de El Carmen del barrio del Mentidero.

Tras las reuniones llevadas a cabo por el teniente de alcalde delegado de Hacienda, José Blas Fernández, y el colectivo de vendedores, que incluso llegaron a recoger firmas de apoyo para que no desapareciera el popular mercadillo, los segundos optaron por la nueva ubicación, descartando las murallas de San Carlos, zona que también le fue ofertada desde el Consistorio para situarse.

Para justificar su decisión los vendedores aludieron a que la acera posee el ancho suficiente para facilitar que el público pueda comprobar todo el material que se expone a la venta, sin aglomeraciones, y que además la zona está más resguardada de las inclemencias del tiempo que San Carlos, donde también podían coincidir a su llegada para montar el mercadillo con la salida de los últimos participantes más insistentes en el botellón de la punta de San Felipe.

Por su parte, la asociación de vecinos del barrio del Mentidero, al que pertenece la zona elegida, también apostó por la iniciativa con un mínimas condiciones, entre ellas la instalación de servicios portátiles y la correspondiente vigilancia policial, con seis meses como periodo de prueba, exigiéndoseles la correspondiente credencial en lugar visible a cada uno de los vendedores, además de montar sus puestos sobre tableros y no sobre el suelo.

Finalmente ayer tuvo lugar el estreno, en ese tramo de la acera situada frente a la verja del Parque, donde el Ayuntamiento ya había pintado en amarillo las correspondientes 45 parcelas, de las que dos no llegaron a utilizarse por ausencia de sus usuarios.

El montaje se llevó a cabo entre las ocho y las diez de la mañana, hora en que el mercadillo se abrió al público, que funcionó hasta las dos de la tarde.

Desde González Tablas hasta el tan esperado pabellón deportivo del casco antiguo estaban situados los puestos, todos montados sobre tableros cubiertos con paños de color azul y con los responsables de cada uno de ellos con la credencial en lugar visible.

Allí podían adquirirse desde cañas a otros artículos de pesca, pasando por antiguas postales o libretos de agrupaciones de Carnaval, libros de segunda mano o trofeos ganados en desconocidas competiciones deportivas, pasando por las habituales películas de vídeo, revistas, apartados de música, cámaras de fotos y ropa, entre otros muchos productos.

Pese al estreno de ubicación, los habituales no faltaron a su cita semanal con el Baratillo desde primeras horas, mientras que otros muchos aprovecharon el paseo matinal para ser también testigos del estreno del emplazamiento.

El público coincidía en que el lugar elegido es más cómodo y que además, al menos el primer día, ha servido para que los puestos los ocupen auténticos vendedores.

Pese a todo, su intención es volver en su día al Mercado Central.

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