El ex jefe de Urología del Puerta del Mar acepta 2 años de cárcel

  • La defensa pacta una pena que permite al médico eludir la entrada en prisión

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Luis Felipe Hurtado Pérez, ex jefe del Servicio de Urología del hospital Puerta del Mar, aceptó ayer en la Audiencia Provincial una pena de dos años de prisión por haber falsificado más de 180 recetas. El médico se conformó con una sentencia que lo condena por estafa y falsedad en documento oficial, los mismos delitos por los que será condenado un segundo procesado, M.G.P., quien trabajaba para un laboratorio farmacéutico y quien también aceptó dos años de cárcel.

La pena no superior a dos años de cárcel permitirá a los dos procesados solicitar la suspensión de condena y eludir así la entrada en prisión. Según indicó a Europa Press la Fiscalía, ambos acusados aceptaron una pena de tres meses de prisión por un delito de estafa y otra de un año y nueve meses por un delito de falsedad en documento oficial.

El fiscal solicitaba cinco años de prisión pero la petición fue rebajada al aplicar las atenuantes de dilaciones indebidas y de reparación del daño ocasionado al Servicio Andaluz de Salud (SAS), al que abonaron más de 8.000 euros, la misma cantidad que el SAS pagó en recetas.

El escrito de acusación explica que entre marzo y diciembre de 2002, Hurtado entregó a G. talonarios de recetas oficiales para pensionistas firmadas por él en las que simulaba haber atendido a determinados pacientes a quienes prescribía un medicamento, en su mayoría del laboratorio para el que trabajaba el otro procesado. A cambio, el médico recibió de G. 60.000 pesetas (360 euros), afirma el fiscal.

G. completaba después las recetas con nombres de pacientes ficticios, que no habían sido atendidos en esas ocasiones por Hurtado y a quienes no se le había prescrito el medicamento o que ya habían fallecido, según relata el escrito de acusación.

El fiscal agrega que las recetas fueron presentadas en diversas farmacias, de las que fueron retirados los medicamentos. El SAS tuvo que pagar por ellos más de 8.000 euros. El procesado M.G. trabajaba para el laboratorio Madaus promocionando entre los profesionales de la medicina los medicamentos de esa firma.

M.G. se puso de acuerdo con el ex jefe de Urología para elaborar las recetas y retirar medicamentos de las farmacias con el objetivo de presentar ante su empresa mejores resultados comerciales, sostiene el fiscal. Agrega que las ventas de los medicamentos le proporcionarían mayores ingresos en forma de comisiones.

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