Teófila identifica a Simone tras decirle al fiscal que no vio quién intentó pegarle

  • "Soy latino y estaba indignado, habían asesinado a mis perros pero fui a protestar, no di un golpe a nadie", asegura el acusado de atentar contra la alcaldesa · El fiscal pide más de 10 años de prisión

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La alcaldesa de Cádiz, Teófila Martínez, identificó ayer en la Audiencia a Simone Righi como la persona que el día de la Patrona de 2007 intentó darle un golpe en las inmediaciones de Santo Domingo durante una protesta por las condiciones de la perrera de Puerto Real, poco después clausurada. "Vi a un varón que se abalanzó hacia mí con ánimo de agredirme; sí, era ese hombre", dijo Teófila a preguntas del abogado de la acusación particular. Muy poco antes, sin embargo, la alcaldesa le había explicado al fiscal que no vio a la persona que quiso golpearla. Luego, a preguntas del abogado defensor de Simone, Teófila reiteró que el acusado se echó sobre ella y que vio el gesto de agresión.

La alcaldesa también identificó a Isabel S., sentada en el banquillo junto a Simone, como la persona que entró en la iglesia de Santo Domingo y la insultó: "Le dije que cómo iba a ser una asesina de animales y que yo tenía perros. Que lo ocurrido en la perrera ya estaría denunciado. Pero ella me llamó asesina e hija de puta. Luego, fuera de la iglesia, ya no la volví a ver".

La concejal Carmen Obregón también reconoció a Isabel S.; dijo que era la mujer a la que vio cuando se volvió tras recibir un golpe en la cara.

El fiscal mantuvo su petición de 10 años y 9 meses de prisión para Simone, a quien acusa de dos delitos de atentado, de otro de resistencia a ser detenido y de golpear a cuatro policías. La acusación particular planteó como alternativa 6 años de prisión por un delito continuado de atentado. Según el fiscal, Simone intentó agredir también al teniente de alcalde Ignacio Romaní, quien ayer aseguró que se interpuso entre el acusado y Teófila. "No me cabe la menor duda de que intentaba agredir a la alcaldesa. En ese momento, quien estuviera por delante de él hubiese salido herido", afirmó Romaní.

El fiscal también mantuvo su petición de 4 años y 6 meses de prisión para Isabel S. por atentado a Carmen Obregón. La acusa además de una falta de injurias a Teófila. La procesada negó que insultase a la alcaldesa y y explicó que fue empujada por la multitud sobre la concejal y que debió golpearla sin intención de esa manera. Su abogada solicitó como alternativa a la absolución una condena con varias atenuantes, entre ellas la de padecer una anomalía psicológica debido a problemas personales.

El italiano Simone negó ayer que intentase agredir a la alcaldesa y a Romaní. También que se resistiese a ser detenido. Le habían matado a sus tres perros en la perrera de Puerto Real, que prestaba servicios a la Mancomunidad de Municipios de la Bahía de Cádiz, y se unió a la manifestación contra el maltrato animal en esas instalaciones. "Soy latino y estaba indignado", dijo, "pero fui a manifestar mi dolor; no intenté golpear a la alcaldesa; no le llamé asesina, yo decía: me han asesinado a mi perro".

La manifestación acabó en San Juan de Dios. Y los manifestantes se fueron entonces a las puertas de la iglesia de Santo Domingo porque supieron que allí se encontraban en una misa la alcaldesa y varios concejales, que salieron del templo después, camino del Ayuntamiento, y fue entonces cuando se produjeron los incidentes sobre los que hay distintas versiones. Una periodista que el día de los hechos cubría la manifestación declaró como testigo ayer y aseguró que estaba a dos metros de la alcaldesa y de Simone y que éste en ningún momento intento agredir a Teófila.

En contra de esa versión, el policía que escoltaba a la alcaldesa afirmó que Simone se acercó a ellos con intención de agredir a Teófila y que él paró un golpe. "Estoy convencido de que si yo no estoy delante, la agrede", dijo. No vio en cambio que el procesado intentase pegar a ningún otro concejal.

Simone fue detenido al poco. Varios policías aseguraron ayer que se resistió violentamente, que daba patadas y puñetazos. La defensa aportó como prueba en contra unas imágenes grabadas por una cadena de televisión que vio ayer el tribunal. No las pudieron ver ni el público ni los periodistas que asistían al juicio. Algunos de los agentes de la Policía Nacional que testificaron sobre la detención hablaron de una secuencia de hechos que no coincidía con la de otros testigos.

La sesión de ayer terminó pasadas las siete de la tarde. El juicio continuará hoy por la mañana con los informes finales del fiscal, la acusación y las defensas.

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