"Series como 'House' hacen que el usuario sea cada vez más exigente"

  • La imagen sanitaria fue uno de los temas que se abordaron ayer en las jornadas de la Sociedad Andaluza de Calidad Asistencial

Incluso cuando el cine era mudo los médicos y enfermeras ya eran personajes habituales de la gran pantalla. Desde entonces los profesionales sanitarios han servido como excusa para contar historias. De igual modo, han ido variando los estereotipos, las características y comportamientos, que se les ha atribuido. Una imagen de la profesión médica que casi nunca ha satisfecho a los doctores reales.

Desde 1994, al cine, se han unido las series televisivas sobre médicos y hospitales. Desde que apareciese la americana Urgencias, le han seguido otras muchas hasta llegar hoy a las exitosas Anatomía de Grey o el todopoderoso House y pasando, en España, por otras como Médico de Familia u Hospital Central.

De estas y otras cuestiones habló ayer Francisco Muñoz Ronda, doctor del Hospital de Torrecárdenas (Almería) en una interesante y curiosa conferencia dentro de las VII Jornadas de Primavera celebradas ayer en Cádiz por la Sociedad Andaluza de Calidad Asistencial (Sadeca).

Según Muñoz, este tipo de series, de un lado, dan una imagen negativa del profesional. Pero además, por otra parte "hacen que el usuario sea cada vez más exigente y demande mejores servicios y calidad en los hospitales" a niveles que, por lo pronto, la sanidad no puede cubrir. Por ejemplo el caso de House: "esta serie riza el rizo. House es el antiprofesional de la salud y el antihéroe. Siempre emite diagnósticos brillantes a base de ideas geniales que poco tienen que ver con la Medicina y utiliza una batería de medios técnicos impensable, con los que no cuenta ningún centro sanitario ni en los países más desarrollados en este aspecto, y menos en Estados Unidos, que ocupa el número 33 en este aspecto".

Francisco Muñoz realizó asimismo un recorrido por los distintos perfiles que de médicos y enfermeras se han desarrollado en el cine. De este modo, la enfermera fundamentalmente ha quedado reflejada de tres formas. En un principio, como "ángel cuidador". Más tarde como "sargento", el estereotipo de la enfermera "alta, gruesa, bigotuda y autoritaria" que, especifica Muñoz, tiene su máximo exponente en la enfermera de Alguien voló sobre el nido del cuco. De forma paralela, la típica y machista imagen de la "enfermera frívola", potenciada en España, apunta el médico del hospital almeriense, por el cine del 'destape'. No en vano, recordó, el primer desnudo integral femenino de la historia del cine español lo protagonizó María José Cantudo, en el papel de una enfermera, en el año 1976 en la película La Trastienda.

Por su parte la figura del médico nació asociada a un "perfil histriónico" más cercano al científico loco y malvado que desprecia toda moral. Así, por ejemplo los personajes del doctor Caligari y el doctor Frankenstein. Más adelante se desarrolló un interés por las "historias de lo cotidiano y del médico humano", preocupado por los pacientes. Ya a finales de los 70 y principios de los 80, con la aparición del cine comercial, explica Muñoz Ronda, "no sólo se refleja al profesional sino que se produce un acercamiento a la enfermedad como experiencia humana", es el momento en que el sufrimiento se usa como argumento.

Esta última imagen persiste y además existen dos corrientes diferenciadas en la imagen del médico y la sanidad. Señala el experto la norteamericana, donde se narran circunstancias basadas en historias reales pero con una gran carga de ficción, y la europea, donde por contra se trabaja con la ficción pero se representa como si fuera completamente real.

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