Madueño tira la toalla y dejará definitivamente el negocio

  • No puede acometer las obras de un local cercano que le ofrece la propiedad

Fachada de las fincas que pertenecen a la Fundación Adolfo Carneiro en la que se encuentra el bar Madueño. Fachada de las fincas que pertenecen a la Fundación Adolfo Carneiro en la que se encuentra el bar Madueño.

Fachada de las fincas que pertenecen a la Fundación Adolfo Carneiro en la que se encuentra el bar Madueño. / jesús marín

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Luiti Madueño ha tirado la toalla. Aunque la semana pasada se anunciaba un principio de acuerdo con la Fundación Adolfo Carneiro, propietaria del local, su taberna cerrará finalmente. Después de mucho meditar y consultar con la familia, ayer anunciaba al administrador que dejará su rincón de la plaza de Fragela. El hostelero no acepta la oferta que le hace la Fundación para que abandone la finca, donde ha concluido el contrato de alquiler. "Me han ofrecido el local de la esquina de Benjumeda y Ceballos, aquí al lado, pero yo no me puedo meter en otra obra y perder varios meses de negocio", comentaba. Según Madueño, en ese local tendría que invertir "mínimo 60.000 euros para acondicionarlo, y eso no me lo puedo permitir porque aún estoy pagando el préstamo de la obra que hice en 2012 para abrir el negocio". "Además -añadía Madueño- me pedían pagar el alquiler desde el primer mes, y yo sin beneficios por no poder abrir".

A todo esto había que sumar el riesgo de que el negocio dejara de funcionar y las dificultades para poner terraza, al no estar el local a pie de plaza.

Mi familia ya les ha dado demasiado dinero durante décadas. Así nos lo agradecen"

Madueño lamenta "las maneras" con las que se han dirigido a él desde la propiedad del inmueble. "No les doy más dinero para que dentro de unos años no me renueven ahí tampoco y encima les deje yo un local remodelado. Mi familia les ha dado ya mucho dinero desde hace décadas y esa es la forma que tienen de agradecerlo", afirmaba visiblemente molesto. Y añadía que "ni siquiera han tenido corazón para dejarme seis meses en los que me hubiera buscado otra alternativa y hubiera aprovechado los meses fuertes de Navidad y, sobre todo, el Concurso de Agrupaciones. Se han salido con la suya. Que les aproveche".

Fue en verano cuando Luiti Madueño recibía una carta en la que se le comunicaba la extinción del contrato de arrendamiento y la negativa de la Fundación Adolfo Carneiro a prorrogarlo. Esta institución, dependiente del Obispado de Cádiz y Ceuta, tiene otros planes para las fincas en las que se encuentran este negocio y otros de la plaza de Fragela. Madueño solicitó una prolongación del contrato por seis meses, pagando por adelantado para poder aprovechar los meses de Navidad y del Concurso del Falla y luego poder buscar una alternativa. No entendía la urgencia de desalojarle del local cuando a otros establecimientos como el estanco y la carnicería les quedan años de contrato. El hostelero quiso contactar con el Obispado, que siempre le remitió al administrador de la finca. Fue la semana pasada cuando una representante de la Fundación se presentó en El Rincón de Madueño para ofrecerle el local de la esquina.

La situación de El Rincón de Madueño propició incluso una campaña de recogida virtual de firmas contra el cierre en el portal change.org que llegó a registrar casi 4.500 apoyos. El alcalde, José María González, intentó mediar en este conflicto llamando personalmente al obispo de Cádiz y Ceuta, Rafael Zornoza, que le remitió a las intenciones futuras de la Fundación Adolfo Carneiro para las fincas que posee en la plaza de Fragela.

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