OBITUARIO

Fallece a los 59 años el sacerdote Juan Piña, párroco del Rosario

  • En las tres últimas décadas había realizado su labor pastoral en parroquias de San Fernando y Cádiz

Juan Piña, en una imagen tomada en junio de 2016. Juan Piña, en una imagen tomada en junio de 2016.

Juan Piña, en una imagen tomada en junio de 2016. / D. C.

El sacerdote Juan Piña, natural de San Roque y que en las tres últimas décadas ha desarrollado una intensa labor pastoral en parroquias de San Fernando y Cádiz, falleció a primera hora de la mañana del pasado domingo, día 31 de diciembre, a consecuencia de un cáncer. El obispo de Cádiz y Ceuta, Rafael Zornoza, presidió ayer por la mañana el funeral por su alma en la parroquia de Santa María la Coronada de su localidad natal de San Roque.

Tras un periodo inicial como sacerdote en la parroquia de San Juan de Dios de Ceuta, Juan Manuel Piña Batista aterrizó en la Bahía de Cádiz a mediados de los 80 para dirigir la parroquia del Santo Cristo en la ciudad de San Fernando. En ese puesto estuvo casi 15 años, tiempo en el que destacó sobremanera, tanto que el entonces obispo de Cádiz y Ceuta, Antonio Ceballos, se fijó en él y lo nombró vicario episcopal de la Bahía.

Defendió la separación de Iglesia e instituciones y prestó especial atención al inmigrante

En esta intensa etapa en San Fernando, sin duda una de las ciudades más cofrades de la provincia, Piña se ganó no pocos adversarios por su escaso apego a las hermandades y cofradías. Sus enfrentamientos con las dos hermandades de penitencia de esa parroquia isleña, pero en especial con la de Afligidos, llegaron a traspasar las fronteras de San Fernando y obligaron al propio obispo en más de una ocasión a mediar entre las partes. Incluso, Piña llegó a posicionarse públicamente en contra de que Jesús Nazareno, la imagen más venerada en La Isla, fuera nombrado alcalde perpetuo de San Fernando, consiguiendo incluso que el arcipreste de la ciudad se pusiera de su lado y frenara durante un tiempo esa distinción. Piña, que también se posicionó públicamente en contra de la presencia de militares, policías y guardias civiles en procesiones religiosas, entendía que la separación entre Iglesia e instituciones públicas tenía que ser más evidente.

Pero Juan Piña también consiguió en su etapa pastoral en San Fernando multiplicar y activar como nunca la feligresía de esa parroquia del Santo Cristo, que además se volcó en numerosas cuestiones sociales y humanitarias. También consiguió Piña que durante su etapa se construyeran unos amplios salones parroquiales en un terreno adjunto a la iglesia actual.

A finales de los noventa, Juan Piña fue trasladado a la capital gaditana, primero como párroco de Santo Tomás (en Extramuros) y desde junio de 2016 como máximo responsable de la parroquia de Nuestra Señora del Rosario (en Intramuros).

Además de su labor pastoral, Piña destacó igualmente por su faceta docente ya que, gracias a su título de doctor en Psicología de la Educación por la Universidad de Cádiz, impartió clases en la Facultad de Ciencias de la Educación (Magisterio) del campus de Puerto Real como profesor del departamento de Psicología.

La tesis con la que obtuvo su doctorado se titulaba Perfil psicosocial de los menores inmigrantes africanos, cuestión ésta, la de la inmigración, a la que siempre prestó mucha atención. En su última etapa venía ejerciendo como director del Secretariado de Misiones en la provincia de Cádiz.

Fumador empedernido de tabaco negro y madridista confeso, Juan Piña llegó incluso a ser articulista en las páginas de Diario de Cádiz. A partir de 1995, y en la edición de San Fernando de este periódico, Piña estuvo durante varios años publicando un artículo semanal en una sección que denominó El Puente y con los que persiguió siempre acercar el mensaje de una Iglesia católica moderna a la sociedad actual.

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