Bien hecho pero mal situado

  • Algunos "vecinos" del pájaro-jaula y diversos personajes consultados alaban la obra de Luis Quintero · Sus detractores piensan que el monumento a la Constitución no está situado en el entorno idóneo

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El pájaro-jaula que simbolizará para la posteridad los ideales de la Constitución de 1978 gusta en general pero lo que agrada menos es la ubicación que se le ha buscado, ante las Puertas de Tierra, la emblemática entrada a la ciudad antigua. El monumento será inaugurado mañana por la tarde y un sondeo de urgencia revela esos dos aspectos como resumen del parecer del gaditano.

"Una vez más, el Ayuntamiento ha pensado en los chirigoteros y les ha puesto a huevo el pajarito para sus letras del Carnaval". No fue difícil que Juan Carlos Mora abandonara su partidillo en el campo hondo del Columela para emitir su veredicto sobre la obra de Quintero.

Algo más respetuosos con la constitucional obra fueron los dueños de la ya señera cafetería Miami cuando reconocían que entre su clientela había opiniones para todos los gustos. "Un médico que toma su primer café aquí dijo que no le gustaba nada de nada. Sin embargo otro cliente que tiene una empresa de diseño destacaba la calidad del monumento". Los hermanos Castro de Miami no expresaban demasiado acuerdo porque uno de ellos afirmaba que "lo que no me gusta es el entorno. Por mucho que te pongas una camisa muy bonita, puede parecer fea si te pones una chaqueta horrorosa. Algo así le pasa al monumento del pájaro". El otro de los Castro decía que aún no había tenido demasiado tiempo para verlo de cerca pero las fotos de Joaquín Pino del Diario le ayudaron a emitir una sentencia más positiva: "Yo no lo veo feo".

El que sí lo veía "horroroso" fue el encargado de la gasolinera Puertas de Tierra que decía no comprender esa relación existente entre un pájaro y la Constitución. "No lo veo, qué quieres que te diga".

Desde otro punto de vista, el arquitecto José María Esteban, una de las voces que claman contra el derribo del edificio de la Aduana, afirma: "Me gusta mucho, tanto la escultura en sí como la metáfora del pájaro como símbolo de libertad. Luis Quintero es un soberbio escultor y lo ha demostrado. Tan sólo le pondría una pega: que debería ser más grande. Tal como está es un minimonumento y a esta ciudad le faltan grandes monumentos. El mayor tamaño permitiría hacerlo visitable, que la gente pudiera transitar por su interior. También lo habría puesto mirando no hacia la avenida sino lateralmente, lo que le daría mayor volumen y presencia".

El periodista y escritor Oscar Lobato, portavoz de la Subdelegación del Gobierno, tendrá que verlo a partir de ahora todos los días cuando vaya a su trabajo. Y lo tiene claro: "El pájaro me gusta, pero el árbol que había también me gustaba. En relación con las estatuas últimas que se han puesto en Cádiz esta es clara y agradable de contemplar. Pero el árbol le daba cierta frescura a la zona".

Dos artesanos de la ciudad daban también su opinión acerca del controvertido pájaro. Manuel Sánchez, de la empresa Artifex, ve la escultura "apropiada para lo que quiere representar" pero se muestra crítico con el entorno donde la han ubicado. "Choca un poco con las Puertas de Tierra", manifestaba ayer.

Por su parte Antonio Quintana, de RAS Artesanos, a quien le gusta el pájaro constitucional, explicaba que Cádiz "necesita de esculturas significativas que tengan atractivo para el turismo, no todo va a ser edificios". Quintana, por contra, cree que el entorno no es el idóneo "porque se trata de una escultura moderna y le haría falta más espacio, más cielo abierto, mientras que donde está puede pasar desapercibida". El artesano es consciente de que en Cádiz "cuando aparece algo que rompe con lo cotidiano se monta enseguida un debate, pero el trabajo realizado es muy respetable".

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