Aurantia pone en marcha la mayor inversión de la reindustrialización

  • El grupo de la familia Naranjo, ex propietaria de la empresa Sufi, invertirá 174 millones en los próximos dos años en una planta de biodiésel en La Cabezuela y dos de placas solares junto a Delphi

Su nombre es Aurantia; su mayor aval, su propietaria, la familia Naranjo (ex dueña de Sufi hasta 2005); y aunque para la inmensa mayoría de los gaditanos es aún un desconocido, este grupo empresarial está llamado a convertirse en una de las principales sociedades industriales de la Bahía en un horizonte de no más de dos años. Ayer selló su desembarco en el Bajo de la Cabezuela enterrando con hormigón la primera piedra de una planta de biodiésel que empezará a funcionar en 2009 (Gadir Biodiesel). Hormigón sólo en la estructura exterior, ya que el espíritu de este proyecto es netamente energético, ambiental y sostenible, puesto que a esta factoría se unen otras dos de fabricación de paneles fotovoltaicos (Gadir Solar) en los terrenos de los antiguos Transportes Carrillo (junto a la factoría de Delphi) y un parque también solar en el polígono TecnoBahía, en El Puerto.

En suma, tres iniciativas en las que participa Zona Franca y que suponen una inversión de 174 millones de euros. Más que el coste de construcción del nuevo hospital (en torno a 150), casi el presupuesto total de Las Aletas (188 millones hasta 2011) y más de lo que el presidente de Aurantia, Rafael Naranjo, vinculado personal y empresarialmente a Cádiz desde hace años, recibió por la venta de Sufi al grupo inmobiliario Sacyr Vallehermoso (142 millones).

La mayor singularidad de este gran proyecto está en el corazón de Gadir Biodiésel, ya que además de la materia prima tradicional, como soja, colza, girasol o palma, también se utilizarán microalgas, con las que prevén obtener "entre 100 y 150 veces más de aceite por hectárea que lo que se obtiene ahora con el cultivo más eficiente, que es el de palma", según explicó Rafael Naranjo en la presentación, a la que asistió el consejero de Innovación, Francisco Vallejo; el presidente de Zona Franca, José de Mier; y el alcalde de Puerto Real, José Antonio Barroso, entre otras autoridades.

Las microalgas se producirán también en Cádiz y en el conjunto de Andalucía a través de invernaderos que se instalarán junto a fábricas como las de la cementera Holcim o centrales eléctricas, de las que aprovecharán el alto volumen de CO2 que generan como fuente de alimentación principal de este tipo de cultivo. "Así podremos sustituir las importaciones (de soja o palma) y nos centraremos en esta área que nos proporciona logística y precios", según avanzó Naranjo. De esta forma también se contribuirá a reducir la contaminación y lo hará de manera "absolutamente innovadora", ya que esta modalidad sólo existe en Estados Unidos, Argentina o Nueva Zelanda, mientras que en España sólo se ha desarrollo en laboratorios pero nunca antes a nivel industrial.

El objetivo de Gadir Biodiésel, que parte con una inversión inicial de 48 millones y la expectativa de generar al menos 50 empleos, es alcanzar una producción anual de 20.000 toneladas de este carburante ecológico. Además, los huertos de microalgas, en los que colaborará la UCA a través del Centro de Los Toruños, supondrán también la creación de "diez puestos indirectos por cada uno directo", lo que significa que sólo con este proyecto podrían superarse los 2.000.

La otra pata de la aventura empresarial de Aurantia en Cádiz es Gadir Solar, que nace con una inyección económica de 126 millones y la perspectiva de dar trabajo a 215 personas. Las plantas, que tendrán capacidad para 60 megavatios, se levantarán en dos fases y estarán basadas en tecnología de segunda (silicio amorfo) y tercera generación (células orgánicas, fotoelectroquímicas y de nanocristales).

Esta iniciativa energética forma parte del plan de reindustrialización de la Bahía iniciado tras la marcha de Delphi y es la tercera más avanzada tras las de Sadiel (en funcionamiento desde noviembre) y Genesis Solar (en construcción), ambas en el TecnoBahía. Y como estos, también Aurantia alcanzó con la Junta de Andalucía el compromiso de contratar a un número de ex trabajadores y, según dijo, empezarán "en ochos meses o un año", ya que la empresa pretende formar a los candidatos "que se puedan adaptar" específicamente a ambos sectores antes de la entrada en servicio de las plantas.

Vallejo calificó este proyecto como "paso importante" ya que con Aurantia se abre una línea basada en "industrias innovadoras, de sociedades solventes que garantizan un desarrollo futuro, con una oferta de empleo joven y la posibilidad de recolocación para ex trabajadores de Delphi". Por su parte, los sindicatos valoraron esta diversificación pero reclamaron que se cumplan las promesas laborales, que las empresas subvencionadas asuman compromisos de contratación y advirtieron la necesidad de un cambio en el sistema de formación.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios