La grúa que extrae el 'New Flame' saca parte de la sala de máquinas

  • El próximo martes se cumple un año del encallamiento del buque chatarrero en aguas de la Bahía de Algeciras · Los ecologistas no descartan que haya vertidos

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El rescate del New Flame llega a su momento clave. La ya familiar chimenea azul del buque asomando entre las aguas donde quedó encallado puede tener las horas contadas. Ayer, la grúa Taklift 6 ya había sacado parte de la sala de máquinas del barco chatarrero y transportado a la plataforma Bigfoot 1.

Desde Punta Europa se apreciaba una gran actividad de buques. La orden dada desde el Taklift 6 solicitando que un remolcador se preparara y el encendido de los focos de las naves que operaban alrededor de los restos del New Flame dieron a entender que los trabajos se prolongarían hasta la noche.

La operación, que no está exenta de serias dificultades, dio comienzo de forma más intesa alrededor de las dos de la tarde, cuando varios buzos y trabajadores de empezaron a tensar las cadenas y a enganchar los tensores a la cubierta. Estos trabajos tuvieron que repetirse unas tres veces hasta que, mediante el reajuste, quedó todo listo para ejercer la fuerza suficiente que permitiera elevar esa parte del New Flame.

Esta labor, según ecologistas y expertos, no está exenta de riesgos medioambientales. La parte afectada por la operación podría contener aceite y otros líquidos que no se descarta que caigan al mar. El buque anticontaminación Union Beaver seguía de cerca los trabajos, junto a otras cinco pequeñas embarcaciones rodeando periódicamente el perímetro del rescate. Una embarcación del Salvamento Marítimo español también estuvo inspeccionando la zona de la operación, pero se retiró posteriormente.

La intervención de la última incorporación al rescate del New Flame, el Taklift 6, comenzó el pasado sábado, aunque el tiempo poco favorable obligó a interrupir sus trabajos. Al chatarrero panameño ya le cortó durante el fin de semana el mástil de radares y parte del puente con las zonas de transmisiones que sobresalía a la izquierda. La operación de desmontar el puente ha permitido que fuese más fácil la posterior colocación de las cadenas que ahora intentan elevar esa parte del barco. Esas partes retiradas permanecen en la cubierta del Bigfoot 1, que ya acogió casi las 42.000 toneladas de chatarra que se han retirado.

El portavoz de Verdemar-Ecologistas en Acción, Antonio Muñoz, destacó las "dificultades" que, según dijo, "parece estar teniendo la grúa". Muñoz apuntó que la Taklif 6 "tal vez no sea lo suficientemente potente" para retirar los restos del New Flame, por lo que se tendrá que seguir troceando el barco.

Muñoz consideró que se están "dando prisa" en quitar "todo lo que está visible" del New Flame para "evitar un mal aniversario" el próximo día 12 de agosto. Además, el ecologista no descartó que se produzcan vertidos alrededor del barco una vez sea sacada una de las partes.

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