Foro Joly

Valderas admite que ýIU se juega su futuro como proyecto de izquierdasý

  • Izquierda Unida propone un modelo económico basado en los recursos endógenos, con planes de empleo joven y para disminuir la siniestralidad y servicios sociales basados en lo público

Comentarios 2

Izquierda Unida se la juega en las próximas elecciones generales y autonómicas y así lo reconoció ayer su candidato a la Presidencia de la Junta de Andalucía, Diego Valderas, durante su intervención en el ciclo monográfico sobre las elecciones andaluzas del Foro Joly celebrado en Huelva. Valderas arrancaba su discurso resumiendo la situación de la coalición con una frase: “Con seguridad Izquierda Unida se juega mucho en estas elecciones en el conjunto del Estado y de la comunidad autónoma, se juega su futuro como proyecto alternativo de izquierdas”. Y para ese futuro es fundamental “marcar las diferencias con el PSOE en el campo de la izquierda”, el lugar donde la coalición se juega subir de los seis parlamentarios que tiene actualmente y que su candidato a la Presidencia logre entrar como diputado onubense en el Parlamento, algo que no ha conseguido en las últimas dos convocatorias.

Para ello Valderas quiere hacer de las palabras ‘voto útil’ un arma a su favor, en lugar de en su contra, destacando en su discurso los logros conseguidos por Izquierda Unida en forma de proyectos y propuestas, como la normativa de vivienda o en el impulso al Estatuto de Autonomía o exponiendo su labor en los ayuntamientos que gobierna. “Hoy quiero la misma capacidad de decisión que en el 94 para plasmar un giro político a la izquierda desde la acción de Gobierno, pero en absoluto a cualquier precio”, aseveraba ayer el candidato, haciendo al mismo tiempo una advertencia: “Aquí no hay cheques en blanco para nadie, el voto de IUserá voto útil en el Gobierno si tenemos condiciones, pero también en la oposición”.

En la oposición aunque el planteamiento inicial de Izquierda Unida es ser “determinante”, romper con las mayorías absolutas a nivel estatal y autonómico y plantear una alternativa en una Andalucía “mucho más plural” que el bipartidismo que representan los dos partidos mayoritarios, alternativa basada en un giro hacia las políticas de izquierda “sociales, solidarias y de igualdad”. El diagnóstico sobre la situación andaluza del líder izquierdista es oscuro y casi negro: precariedad del empleo, dependencia energética, siniestralidad laboral por encima de la media, salarios por debajo, fracaso escolar y una estructura latifundista. “En conclusión: Andalucía no progresa adecuadamente”. Sobre esa base, Valderas desgrana sus propuestas electorales, desde la llegada al pleno empleo “pero de calidad” hasta la mejora de la educación frente a los demoledores datos del último informe Pisa.

Así, Izquierda Unida apuesta por un nuevo modelo económico basado en los recursos endógenos, con una política agraria “para seguridad y soberanía alimentaria” y la potenciación de la agroindustria, acompañadas por la consolidación del tejido industrial sin que “nadie diga más a los onubenses que el mantenimiento del tejido industrial está reñido con el medio ambiente”. Y con planes para el empleo joven y para disminuir la siniestralidad laboral, así como “caminar hacia el pleno empleo”. Una política anticapitalista en la que “pague más quien más tiene para que tenga más quien más lo necesita” frente a lo que consideró un modelo neoliberal impulsado por el PSOEque “ha propugnado una acumulación del capital, basada en la reducción de los costes laborales y del empleo en precario, con un desarrollo insostenible que ha provocado la sobreexplotación de recursos, con una debilidad industrial y una excesiva dependencia de la construcción”. Una dura crítica a la política desarrollada por los socialistas al frente de la Junta, una de muchas que fueron seguidas por una acotación por parte de Valderas; las críticas para el que gobierna, sabiendo que “nuestra confrontación ideológica es con el Partido Popular” pero en Andalucía “disputamos los votos directamente con el PSOE en muchos municipios”. El apoyo a los parlamentarios de IU está en ese campo y su entrada en el Parlamento sería una realidad de extrapolarse los resultados de las municipales, de ahí que Valderas apele a conseguir una aproximación del voto entre los diferentes comicios al igual que ya consiguieron en su pueblo, Bollullos.

Ante el problema que puede provocar la desaceleración del sector de la construcción en el marco económico actual, Valderas apostó por la construcción de las 290.000 viviendas que según los cálculos de IU necesitan los andaluces, pero a precios asequibles. Por ejemplo, 20.000 serían para Huelva considerando que las soluciones residenciales deben pasar por un 50 por ciento de VPO, un 20 por ciento de rehabilitación y un 30 por ciento de vivienda libre. En materia de infraestructuras, el líder de izquierdas propugnó una mejora de la vertebración territorial que evite las extremas diferencias entre las comarcas, con el desarrollo del Plan Pista aprobado por la Junta de Andalucía (que alabó) y más allá de infraestructuras como el AVE y el aeropuerto reivindicados en Huelva, aunque “queremos todo, eso es cierto”.

En cuanto a educación, Diego Valderas lanzó un compromiso: doblar la inversión por alumno en los próximos cuatro años, llegando la inversión educativa a un mínimo del 7 por ciento del Producto Interior Bruto. Y unos servicios sociales que sean públicos, con una atención sanitaria, educativa y a la dependencia que “no provenga del sector privado”, con una renta básica “para que nadie esté por debajo del umbral de la pobreza”.

Esas son las propuestas que Valderas hace al ciudadano, frente a un “modelo neoliberal basado en la falta de respecto al medio ambiente” y por supuesto encaminadas a un Estado federal y republicano. Ideales que Valderas consideró irrenunciables y junto a los que destacó su intención de “moralizar” la vida política frente a la desilusión de los ciudadanos.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios