Tribunales

Condenan a cinco años de prisión a los menores que quemaron vivo a un indigente en Lucena

  • Los hechos sucedieron el pasado mes de octubre, cuando mientras lo grababan con un móvil, agredieron y quemaron vivo al indigente, que padecía el síndrome de Diógenes

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El Juzgado de Menores de Córdoba ha condenado a cinco años de internamiento en centro cerrado de reforma y otros dos más de libertad vigilada a cada uno de los tres menores acusados de grabar en un móvil cómo mataban a un indigente al que quemaron tras rociarlo con disolvente y prenderle fuego. La sentencia, a la que ha tenido acceso Efe, considera probado que el indigente, que se encontraba impedido físicamente, padecía la enfermedad de Diógenes, vivía en una casa sin puerta y rodeado de basura. Añade que era frecuente que los menores, que tenían edades comprendidas entre los 15 y 16 años, insultaran al fallecido, burlándose de él, de su minusvalía y de su forma de vida, y habían llegado incluso a agredirle. Destaca que en la tarde del 18 de octubre de 2007 los menores, en compañía de una joven mayor de edad, coincidieron con la víctima en un parque de Lucena donde comenzaron a insultarle y a burlarse de él, propinándole guantazos y patadas en la cabeza, mientras la agresión era grabada por uno de ellos con su teléfono móvil.

Afirma el juez que la víctima sólo pudo insultarles y que tras el incidente los cuatro agresores quedaron en que se verían la mañana siguiente para preparar un escarmiento. Sobre las 8.00 del 19 de octubre, los menores se reunieron en la vivienda de la persona mayor de edad y decidieron acabar ese mismo día con la vida del indigente quemándolo. La mayor de edad, que disponía de una botella de disolvente en su casa, les sugirió la posibilidad de rociar a la víctima con el líquido y después prenderle fuego. Sobre las 10.00 los menores encontraron al indigente solo en la entrada de la vivienda sentado sobre una silla, sin posibilidad de escapar con rapidez, momento en el que rociaron su cuerpo con disolvente y le prendieron fuego con un mechero, provocándole la muerte, una escena que fue grabada por uno de los menores con la cámara de su teléfono móvil.

Tras ello, los tres menores salieron corriendo y se dirigieron rápidamente de nuevo al domicilio de la mayor de edad, a la que dijeron "ya está, ya lo hemos matado", "somos asesinos", y acto seguido le enseñaron la grabación del móvil. La sentencia concluye que la víctima falleció como consecuencia del fuego que le envolvió, aplicado por los menores. La sentencia recoge que los menores admiten que fueron a casa de la mayor de edad, que cogieron el disolvente, que grabaron la escena y que en la entrada del domicilio echaron el disolvente con el objeto de asustarle o gastarle una broma, pero que el fuego se extendió y que "seguramente" alcanzó al hombre.

Sin embargo, el juez afirma que las conclusiones de la policía demuestran que el fuego necesariamente se tuvo que aplicar sobre el cuerpo de la víctima, y no en el rellano de la casa, como dicen los menores. El juez condena a cada uno de los tres menores por un delito contra la integridad moral, otro de asesinato consumado y una falta de maltrato de obra, a 5 años de internamiento en régimen cerrado efectivo, seguidos de 2 años de libertad vigilada, así como al pago de 3.000 euros a cada uno de los hermanos del fallecido.

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